Con un rosario en la mano, el ex preso político Pedro José Gutiérrez González salió el pasado 10 de febrero a las calles de Managua para exigir la liberación del obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, quien horas antes había sido condenado a 26 años y cuatro meses de prisión. Ese piquete exprés le valió al régimen para ordenar la recaptura del opositor.
Gutiérrez utiliza una prótesis en su pierna derecha y aún así, en medio del tráfico en el sector de la Miguel Gutiérrez, de Managua, el pasado 10 de febrero por la tarde salió a gritar: «Ánimo, fuerza y fe siempre. Libertad para monseñor Rolando Álvarez. Aunque la dictadura le haya dado 26 años de cárcel, nosotros consideramos a Rolando Álvarez un sacerdote del pueblo. ¡Viva Nicaragua libre! Libertad para monseñor Rolando Álvarez y los presos políticos que quedaron. Viva Nicaragua libre”.
Dos días después, el 12 de febrero, Gutiérrez fue secuestrado entre las 10:00 y las 11:00 de la mañana, en el sector de Bello Horizonte, por sujetos de civil y a bordo de motocicletas, quienes lo subieron a un carro particular.
«Vinieron unos motorizados, lo montaron en un carro y se lo llevaron, eso fue lo que ocurrió, de ahí no supimos nada más de él, hasta la fecha no se sabe dónde está», dijo a LA PRENSA un amigo de Gutiérrez que presenció la captura. «Después de esa protesta ya lo andaban siguiendo».
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El mismo día de su secuestro, la Fiscalía orteguista lo acusó ante la jueza Karen Chavarría —sancionada por Estados Unidos— titular del Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencia de Managua, sin especificar el delito del que se le acusa, pero en la causa aparecen como víctimas el Estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense.

Gutiérrez es originario de Jinotega, pero lleva varios años viviendo en Managua. Actualmente habitaba por los semáforos del mercado de Mayoreo. Es mecánico industrial y trabajaba en un autolote como corredor de vehículos y maquinaria industrial.
Sin información
Desde su recaptura, sus familiares desconocen de su paradero, pues han ido a buscarlo a varias delegaciones policiales de Managua, incluido el nuevo Chipote, pero las autoridades no les han brindado información.
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Sin embargo, la familia supo esta semana a través de familiares de otros presos políticos que Gutiérrez se encuentra en el Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro en Tipitapa, conocido como La Modelo, pero las autoridades siguen sin confirmar dicha información.
Gutiérrez fue enviado a juicio en medio de un proceso arbitrario y desconocido para sus familiares, quienes no saben ni siquiera el delito que le imputan.
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Los familiares del opositor, que en su mayoría están en el exilio por el asedio policial que sufrieron por participar en el contexto de las protestas antigubernamentales de 2018, tampoco conocen la fecha en que fue programado el juicio.
“Lo único que sabemos es que lo enviaron a juicio. Otros familiares que están allá (en Nicaragua) andan dando las vueltas para saber de él, pero no les han dado información”, dijo a LA PRENSA un familiar de Gutiérrez, quien es solicitante de asilo político en Estados Unidos.
La primera detención
Gutiérrez fue detenido por primera vez el 4 de julio de 2018, por protestar contra el régimen. En esa ocasión fue acusado por robo y secuestro, pero en diciembre de 2019 fue liberado bajo el régimen de convivencia familiar.

Durante los 17 meses que estuvo encarcelado fue víctima de maltrato físico y psicológico en la prisión, según denunció en septiembre de 2019 su entonces esposa, ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
En aquel momento su ahora exesposa, denunció que Gutiérrez había sido despojado de su prótesis y obligado a permanecer sostenido en un solo pie por más de una hora. Los carceleros de La Modelo además le destruyeron la prótesis porque la había pintado con los colores de la bandera nacional.