Hace nueve años, exactamente el 11 de diciembre del 2014, escribí un artículo sobre el ingeniero Piero Coen Montealegre, el que titulé: “Se busca un presidente”.
En dicho escrito relaté los pormenores de una tertulia en que me encontraba y en la que saltó el tema de que deberíamos olvidarnos por un momento de andar proponiendo políticos para la Presidencia. Que deberíamos fijarnos en alguien cuya hoja de vida reflejara a un hombre emprendedor, triunfador, pero con sensibilidad social.
Aceptando el reto comenzamos a mencionar nombres que no pasaban la prueba. Hasta que del grupo de las damas propusieron al patriarca del Grupo Coen (don Piero Coen Montealegre) y a continuación lanzó la pregunta de si habíamos leído un reportaje que le hiciera LA PRENSA en su revista Domingo no hacía mucho. A decir verdad, el nombre propuesto por la dama nos dejó a todos viéndonos unos a otros, pues nos sorprendió el hecho que estuviesen pendientes de nuestra plática. Cuando le preguntamos qué cualidades veía en él, nos dijo: triunfador en sus negocios, visionario, excelente administrador, filántropo con su propio dinero y no con el ajeno, y con excelentes relaciones internacionales.
Tengo que confesar que leí la entrevista que le hicieran a don Piero Coen en la revista Domingo en aquel momento y sus argumentaciones y llamados de atención fueron precisos y concisos.
El pasado 27 de febrero, me volvió a sorprender en un excelente reportaje que publicó LA PRENSA, con el título: “La actividad empresarial debe ser el principal motor de la economía”. Aunque creo que el título debió ser, la actividad empresarial debería ser la principal preocupación de cualquier gobierno. Pero bueno, en realidad el propósito de este artículo es resaltar y aplaudir cómo con tenacidad, visión y una excelente organización, se puede construir un imperio económico sin olvidar el apoyo social a las comunidades donde operan.
En esta ocasión cuando se le preguntó en qué áreas estaba invirtiendo el Grupo Coen hoy en día, su contestación debió sorprender a moros y cristianos, pues mencionó la agricultura, construcción, desarrollo inmobiliario e industrial. Hizo énfasis en poseer el hato ganadero más grande de Nicaragua, son el principal exportador de banano del país, con más de 3 millones de cajas exportadas en el 2022, los mayores productores individuales de caña de azúcar, los desarrolladores del mejor y más completo complejo habitacional, El Cortijo de la Sierra y poseen un parque industrial bajo el régimen de zona franca donde manufacturan textiles para la exportación, todo esto sin olvidar que posee la representación de Western Union desde hace 30 años.
Para mí, los logros anteriormente mencionados son dignos de admiración y respeto y reflejan sin la menor duda, los valores que mencionó la señora y que relaté en mi artículo del 11 de diciembre del 2014.
Para finalizar deseo manifestarles que en esa ocasión su hijo, el ingeniero Piero Coen Ubilla, me dijo que no creía que su padre incursionaría en la política, pues estaba comprometido con seguir desarrollando junto a sus hijos y colaboradores el Grupo Coen.
No cabe duda que lo que han logrado en estos casi diez años es digno de admiración. Hay un adagio popular que dice que hijo de tigre tiene que salir rayado y el junior, actualmente CEO del Grupo Coen promete seguir impulsando los logros de su padre, lo que no cabe duda que contribuirá al desarrollo y progreso de la Nicaragua en que todos los nicaragüenses deseamos vivir.
El autor es comentarista político.