Jonathan Loáisiga, quien se sacudió justo a tiempo el lastre de lo que parecía ser un año para el olvido, terminó el 2022 como una figura esencial en el siempre sólido cuerpo de relevistas de los Yanquis y eso alienta el optimismo de frente a la temporada del 2023.
Loáisiga partió este martes rumbo a Tampa, Florida, donde se unirá al campamento del conjunto neoyorquino en la primavera. Como de costumbre, se mostró muy positivo en relación a lo que espera de su labor en un año en el que cree se consolidará como un “as”.
Después de una primera mitad de campaña en la que registró 1-2 y 7.85 en 18.1 episodios y con malestares en el hombro, Jonathan reaccionó con 1-1 y 1.52 en la segunda parte en 29.2 innings, mientras extendía su dominio asombroso hasta los juegos de la postemporada.
Este año, Loáisiga está proyectado para registrar 4-3 y 3.47 en 57 entradas, de acuerdo al sitio Baseball-Reference. Se estima, además, que debe tolerar 50 hits, 22 carreras, cinco jonrones, 18 bases y 51 ponches. Son buenas cifras, pero se cree que debe estar mejor.
Por la forma como cerró el año pasado y por lo mostrado en el 2021, Loáisiga es una pieza clave en el bullpen yanqui, donde debe volver a ser un preparador para el cerrador Clay Holmes, con labores ocasionales de rematador, como lo ha hecho en años anteriores.
En 2021, cuando se le consideró uno de los mejores relevistas de la Liga Americana con un desempeño digno de un llamado al Juego de Estrellas, el “Pistolero de Las Sierritas” tuvo balance de 4-2 y 2.17 en 70.2 innings, con 56 hits, 17 carreras, 16 bases y 69 ponches.
El año pasado, afectado por un discreto inicio, antes de cerrar fuerte, el nica tuvo 2-3 y 4.13 en 48 innings, con 43 hits, 22 carreras, 19 bases y 37 ponches, mientras que en los playoffs registraba 0-1 y 1.00 en nueve episodios, con nueve hits, una base y un ponche.
Este año, durante el receso de la temporada se le vio trabajando fuertemente en el gimnasio y en los estadios de Managua. Se considera que va en mejores condiciones que las que tuvo el año pasado. De ahí que se espere con optimismo su labor en la campaña.