El próximo 16 de febrero se cumplen treinta y dos años de la muerte del comandante Enrique Bermúdez Varela, conocido como 3-80 por los comandos de la libertad de la Resistencia Nicaragüense. Ese día se le asestó un duro golpe a la paz y a los sueños que teníamos muchos de vivir y progresar pacíficamente en la tierra en que nos tocó nacer. De esa fecha (16 de febrero de 1992) al día de hoy, por más esfuerzos que se han hecho no hemos podido reencontrar el camino que nos permita convivir en paz y gozar de esas libertades que facilitan el desarrollo de una nación.
Al momento de escribir este artículo me llegó la noticia que un avión fletado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos había aterrizado en Nicaragua para llevarse a los presos políticos, 222 según informaron las autoridades nicaragüenses y estadounidenses. Al parecer algunos de los detenidos quedaron sin gozar del beneficio otorgado por el Gobierno, independientemente de las condiciones y razones por las que esto ocurrió.
Siendo propositivo, opino que es un gran salto para encontrar la paz social que merecemos después de tanto sufrimiento y sangre derramada en insensatas luchas intestinas encubiertas como luchas ideológicas, pero que en la realidad han demostrado ser luchas por el poder. Como exmiembro de la Resistencia Nicaragüense y actual directivo de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense, celebro dicha decisión en mi nombre y en nombre de las FVGRN, pues creo interpretar el sentido de nuestros comandos y sus familias por dicha disposición.
Espero que los señores del gobierno tengan el valor y la sensatez de llevar a cabo las tareas que siguen pendientes para que de una vez por todas enrumbemos nuestra sociedad por el camino de la paz y democracia que hasta hoy han demostrado ser factores indispensables para el desarrollo de una sociedad. En pocas palabras, la administración de este gobierno tiene un reto, pero nosotros como nicaragüenses también tenemos un reto y parte de ese reto es no volver a equivocarnos como sucedió en la década de los ochenta. Pero para que eso suceda los que no somos parte del gobierno tenemos que ser receptivos y coadyuvar para que los cambios necesarios se hagan realidad.
Aprovecho la oportunidad para expresarles que los que conformamos las FVGRN hemos estado al margen de muchos de los acontecimientos que se han dado en los últimos años, pues nos hemos dedicado a crecer, a reencontrarnos y por múltiples razones no hemos participado de los acontecimientos políticos que se han efectuado últimamente, lo que de ninguna manera quiere decir que hayamos estado de espaldas o ignorado esos acontecimientos.
Sin más preámbulos quiero expresarles que yo, Guillermo Miranda, secretario nacional de las FVGRN, y resto de directivos nacionales haremos nuestro mejor esfuerzo ya que nuestro presidente, comandante Dennis Días (Isaac) me ha manifestado que si el gobierno decide no quedarse estancado en el excarcelamiento y dar los pasos que hagan posible nuestra convivencia pacífica futura, allí estaremos aportando nuestro grano de arena. Como una gran parte de nuestra sociedad que somos, para construir a pesar de las muchas dificultades que existan por construir esa sociedad en la que nuestros hijos y nietos merecen vivir. Estamos conscientes que los retos son muchos, como muchos también lo son los tremendistas que apuestan a todo o nada, pero sin aportar ni de un lado ni del otro.
Para finalizar deseo hacerles saber que en este esfuerzo están participando muchos gobiernos amigos de todas las tendencias ideológicas y que por la intransigencia o por capricho de unos pocos no deberíamos desaprovecharla, si así fuere pueden estar seguros que más adelante lo lamentaremos todos.
El autor es comentarista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.