Limitar o no la cantidad de migrantes nicaragüenses, cubanos y haitianos que llegan a solicitar asilo en la frontera sur de Estados Unidos, y cómo hacerlo mientras abre otras vías para la inmigración, es la decisión que estaría tomando la Administración del presidente demócrata, Joe Biden, aseguraron fuentes internas al Miami Herald.
Esta decisión se pone sobre la mesa mientras se marcan los últimos días del Título 42, medida aplicada en el contexto de la pandemia del covid-19 que permitió al Gobierno de EE. UU. rechazar a los inmigrantes en la frontera bajo la justificación de la crisis sanitaria. Funcionarios temen que el fin de esa política, ordenado por la Corte para finales de diciembre, dispare la llegada de inmigrantes y con ello se dé paso a una nueva crisis migratoria en la frontera norteamericana.
¿Cómo se contendría la nueva ola de migrantes?
De acuerdo con la información del Miami Herald, se discuten nuevos programas de libertad condicional para nicaragüenses, cubanos y haitianos, similares a uno implementado para venezolanos. Además, NBC News informó por primera vez los posibles programas de libertad condicional para esos tres países.
En octubre, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) anunció la iniciativa para que los venezolanos solicitaran la residencia en Estados Unidos, mientras firmaba un acuerdo con México que permitía a las autoridades fronterizas estadounidenses devolver a los migrantes venezolanos que ingresaban sin autorización, debido al aumento masivo de migrantes del país sudamericano.
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El DHS catalogó dicho programa como un éxito, señalando la caída cercana al 80 por ciento en los nuevos ingresos de venezolanos en la frontera, tras ello se reconoció que consideran programas similares para otros ciudadanos.