El castillo de naipes que estaba construyendo el Consejo Mundial de Boxeo en las 115 libras fue derribado con un simple soplo. El ahora exmonarca supermosca Jesse Rodríguez decidió abandonar el título del CMB para saltar en la búsqueda del cetro de las 112 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), quebrando los planes de Matchroom Boxing y del organismo, que era un secreto a voces: el ganador de la trilogía entre Chocolatito y el Gallo se mediría en 2023 a Rodríguez.
Y esa decisión de Rodríguez tuvo un doble efecto. Además de cambiar el panorama imaginado del organismo y promotora, también dejó en evidencia la inutilidad del título “franquicia” que ostenta el Gallo y el cual estará en juego el 3 de diciembre. Según diferentes fuentes especializadas en boxeo en inglés, el combate del nicaragüense y el mexicano que será en Arizona, tendrá en juego el cinturón regular de las 115 libras dejado vacante por Rodríguez. Un título que nunca debió ser arrebatado al Gallo, pero por el compromiso del CMB con promotores lo terminó cediendo para el choque que no sucedió entre Carlos Cuadras y Rungvisai, pero que Rodríguez lo ganó inesperadamente cuando dio la sorpresa.
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Finalmente, la noticia termina siendo positiva porque si Chocolatito gana obtendría nuevamente un cinturón válido y reconocido por los demás organismo, mientras que si solo obtenía la distinción de campeón franquicia no significaría nada más allá del CMB. Ahora al ganador entre Chocolatito y Estrada mirarán hacia otro lado, posiblemente a lo que pase el 31 de diciembre en Japón cuando Kazuto Ioka (campeón de la OMB) unifique contra Joshua Franco (campeón de la AMB) en Japón, en un combate que está por anunciarse oficialmente, pero que Boxing Scene dio la primicia.