El padre de Rancho Grande, Fernando Calero Rodríguez, denunció por medio de un video que la Policía del régimen de Daniel Ortega le impidió seguir su camino hacia la ciudad de Matagalpa, donde se dirigía a participar en la misa dominical que se realizó a las 10:00 a.m. en la catedral y que tuvo gran asistencia de feligreses.
«Nos han revisado a todos de manera incorrecta. Nos revisaron como si fuésemos delicuentes. No nos han permitido el pase a Matagalpa, para participar de la Santa Eucaristía que se llevaría a cabo a las 10:00 de mañana», dijo el padre.
Lea además: Feligreses católicos de Matagalpa desafían las prohibiciones de la Policía orteguista y abarrotan catedral
En el video también cuenta que la Policía le quitó la licencia de conducir, la circulación y el seguro del vehículo en que se movilizaba con un grupo de laicos.
«Hemos quedado sin ninguna documentación para el vehículo, para estropear de esa manera la circulación de mi persona como sacerdote», agregó el prelado.
Los agentes lo obligaron a regresarse a Rancho Grande, donde llegó a grabar el video para denunciar su situación y la de otros feligreses católicos a quienes la Policía también les impidió llegar a la catedral de Matagalpa.
Rancho Grande, donde el padre Calero administra la parroquia Nuestra Señora de Fátima, es un municipio del departamento de Matagalpa. Está ubicado a más de 80 kilómetros de la ciudad cabecera, también de nombre Matagalpa, que en este momento es considerada el epicentro de la represión de Ortega contra la Iglesia católica.
El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, este domingo cumplió 11 días bajo condición de casa por cárcel en la Curia Episcopal de esa ciudad, acusado por el régimen orteguista de «organizar grupos violentos» y «pertubar la paz».
Monseñor Álvarez es una de las pocas voces críticas que se mantiene en Nicaragua, pese a las amenazas y persecución del régimen de Ortega.