Los venezolanos Jordan José Castellano Castillo, de 29 años y su esposa Cinthia Ninoska Estaba Rojas, de 26 años muerieron en el accidente del bus en la cuesta la Cucamonga. Foto tomada de las redes sociales

Venezolana exige ver a su nieta de 2 años que sobrevivió al accidente de La Cucamonga, donde fallecieron sus padres

La venezolana Marisol Castellanos exige que le permitan hacer una videollamada para constatar el estado de su nieta Adalyn Valeria y no entiende por qué en Venezuela le están poniendo tantas "trabas" para entregarla

A casi dos semanas del accidente en que perdió a su hijo Jordan José Castellanos Castillo, de 29 años y a su nuera Cinthia Ninoska Estaba Rojas, de 26 años, Marisol Castellanos ni siquiera ha podido sentarse a llorar su pérdida. A la muerte de sus seres queridos se suma la angustia de no escuchar la voz ni ver una imagen que le garantice que su nieta, Adalyn Valeria Castellanos Estaba, de 2 años —quien sobrevivió al accidente— en realidad está bien.

La familia Castellanos Estaba viajaba en el bus que cubría la ruta Managua-Jalapa, que el pasado 27 de julio se precipitó en la cuesta La Cucamonga. Ellos son dos de los 15 migrantes venezolanos que perecieron en la tragedia, que también cobró la vida de un nicaragüense. La bebé viajaba en los brazos de sus padres y resultó ilesa, pero recibió atención médica en el Hospital San Juan de Dios de Estelí. Pocas horas después le dieron de alta y las autoridades la trasladaron a Managua donde no han permitido que nadie la vea.

«La niña está sola en Nicaragua y nosotros queremos saber por qué Nicaragua nos está poniendo tantas trabas para verla. ¿Por qué nos niegan una videollamada? .Están cercenando los derechos de la niña, porque aquí, allá y donde esté tiene derecho a ver y estar con sus familiares», alega Castellanos.

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Solo le dicen que Adalyn está en una fundación

Las autoridades venezolanas le aseguran que la niña «está muy bien cuidada y bajo control médico» en Managua, en la Fundación para la Familia de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes. Sin embargo, esta institución no es conocida en el país, tampoco existe ninguna referencia de ella en internet.

En medio de la angustia de no saber cuál es la situación real de su nieta ni por qué no le permiten hacer una videollamada, Castellanos relató a LA PRENSA que este lunes 8 de agosto en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela le dijeron que están realizando los tramites para repatriarla. Sin embargo, no le dan detalles sobre el tiempo que tomará ese proceso.

Además, le avisaron que como parte del trámite, trabajadores sociales le realizarán una visita para determinar las condiciones en las que vive. Este requisito también la desconcierta, ya que considera que independientemente de las condiciones en las que ella viva, su nieta Adalyn tiene derecho a estar con sus familiares.

«Yo les digo a ellos (funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores) que si yo confío en ellos, por qué ellos no confían en mí y me pasan una videollamada para verla. Porque no es lo mismo que me digan que la niña está bien a que yo vea que en realidad lo está», asegura Castellanos.

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Les advirtieron que aunque viajen a Nicaragua no pueden verla

Aunque en el grupo no viajaba ningún otro pariente de la familia Castellanos Estaba, a los amigos y otros venezolanos sobrevivientes del accidente tampoco les han permitido verla.

Inicialmente amigos de Jordan José Castellanos Castillo promovieron a través de las redes sociales una colecta para que algún familiar viajara a Nicaragua para hacerse cargo de Adalyn Valeria. Sin embargo, la familia supo que eso tampoco funcionaría. Las autoridades venezolanas les advirtieron que aunque alguien de la familia viaje, su contraparte de Nicaragua no permitirán ver a la menor y tampoco la entregarán mientras no se concreten los trámites.

«Queremos saber por qué Nicaragua está poniendo trabas para ver y entregarnos a mi nieta. Queremos que Nicaragua ceda y nos deje verla. Están cercenando los derechos de mi nieta, ella tiene derecho a ver y estar con nosotros sus familiares», sostiene Castellanos.

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