Tras el vencimiento del acuerdo quinquenal 2018-2022 y en medio de fuerte incertidumbre por la crisis inflacionaria en Estados Unidos, el sector sindical se prepara para comenzar en septiembre de este año las negociaciones del nuevo acuerdo quinquenal de ajuste anual del salario mínimo para los trabajadores de zona franca, cuyo pacto deberá estar listo antes de enero.
Desde ahora el sector sindical ya baraja su propuesta que llevarán ante el sector privado que opera bajo el régimen arancelario especial, así como el Gobierno que también tiene una silla en la mesa de negociación.
Pedro Ortega, secretario general de asuntos laborales de la Confederación Sindical de Trabajadores de Zonas Francas, dijo a LA PRENSA que plantearán un ajuste anual durante cinco años de 10 por ciento, un dígito mayor al pactado en el acuerdo anterior.
Entre el 2018 y 2022 los más de 100 mil trabajadores de zona franca recibieron un ajuste anual de 8.25 por ciento, aún en medio del impacto de las dos crisis que azotaron la economía: la recesión de tres años y la pandemia en el 2020.
Ortega dijo que dada la situación de la inflación en Estados Unidos, que se teme desemboque en una recesión económica en ese país en los próximos meses, el sector sindical puede flexibilizar su posición, pero todo dependerá de cómo evolucione la economía estadounidense antes de las negociaciones que arrancarán en septiembre.
El líder sindical señala que otro factor que será determinante en la negociación en septiembre son los contratos de compras, los que esperan que las marcas en Estados Unidos establezcan con las maquilas en Nicaragua en las próximas semanas.
Una recesión en Estados Unidos suele afectar la demanda de los consumidores y por ende puede poner en aprietos los pedidos de las marcas a las maquilas en Nicaragua.
Por ahora el dígito de 10 por ciento de ajuste anual durante los próximos cinco años toma como base que el sector exportador de zona franca acumula dos años seguidos de históricos ingresos por envíos de productos y venta de servicios, principalmente a Estados Unidos.
Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), el año pasado los ingresos por exportaciones sumaron 3,378 millones de dólares, superior a los 2,469 millones de dólares percibidos el año anterior. En el 2018, cuando el último acuerdo quinquenal entró en vigencia, los ingresos sumaron 2,870 millones de dólares.
En el primer cuatrimestre de este año, los ingresos ya suman 1,275 millones de dólares, por encima de los 1,034 millones de dólares en igual periodo del año pasado. Hasta abril habían 187 empresas que emplean a 138,631 personas.
Ortega dijo que otro elemento que están tomando en cuenta es que en Nicaragua la inflación se sitúe entre 8 y 9 por ciento, mientras que el crecimiento económico se espera entre 4 y 5 por ciento. La propuesta ya ha sido presentada de manera informal a la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec) y a algunos funcionarios de Gobierno, precisó el líder sindical.
«Esta propuesta de los trabajadores puede variar si en agosto se desata una recesión en Estados Unidos por el proceso inflacionario. Si hay una crisis en Estados Unidos y se dejan de vender los productos de zona franca, entonces ahí como organización sindical reconsideraríamos la propuesta del 10», dijo.
Según estimaciones de Ortega este año se esperaría 141 mil trabajadores contratados en zona franca, luego que solo en el primer semestre 2022 se crearan unos 11 mil empleos nuevos.
Indica que la ventaja de este tipo de acuerdo da más confianza y certeza a los empresarios de las maquilas para invertir y presupuestar el gasto en planilla en el próximo quinquenio.
Tras el ajuste de enero de este año, actualmente el salario mínimo en zona franca se ubica en 7,498.46 córdobas mensuales.