La Asamblea Nacional de Nicaragua cerró este 30 de junio el segundo período de sesiones ordinarias que corresponde a tres meses, con lo que concluyó el primer semestre de la presente legislatura, la número 38, que por primera vez no tendrá receso parlamentario a mitad del año, como se hacía antes de la reforma a la Ley orgánica del Legislativo (Ley 606).
La reforma realizada en octubre de 2021 estableció cuatro sesiones ordinarias cada año y eliminó el receso parlamentario de medio año, quedando como único receso el fin de año que va del 16 de diciembre al 8 de enero del siguiente año, según la Ley reformada.
«Debemos recordar que con la reforma a la Ley Orgánica nosotros llevamos las sesiones por trimestre y esta Asamblea en esta reforma canceló, hizo desaparecer ese período que se le llamaba de receso parlamentario y llevamos cada una de las sesiones ordinarias por trimestre», dijo el presidente del Legislativo, Gustavo Porras, al cierre de la segunda sesión ordinaria de esta legislatura, este 30 de junio.
«En el trimestre se van organizando el trabajo de las comisiones (parlamentarias) y el trabajo en las sesiones plenarias», agregó.
Porras anunció en la sesión de cierre que en cada uno de estos cortes se entregará un «resumen de las actividades realizadas» a los diputados y al público en general, pero aún no se ha hecho público el de este último período.
«Vamos a hacer cada cierre de sesión ordinaria un resumen de las actividades realizadas en la sesión, para que no es tanto lo que podamos decir en el cierre de la sesión, sino que quede una memoria en manos de ustedes y en manos del público de la actividad que se han realizado en términos parlamentarios», dijo Porras.
«Sujetos a convocatoria»
Porras señaló que «vamos a quedar sujetos a convocatoria en el nuevo período (tercera sesión ordinaria), en algún momento con una sesión de inicio o con un sesión si acaso hubiera algo, como ha sucedido en otras ocasiones, si hubiera algo de urgencia».
Cada legislatura tiene cuatro sesiones ordinarias y cada una de ellas se desarrolla mediante sesiones plenarias de la Asamblea Nacional dirigidas por la Junta Directiva y presididas por quien ejerce la presidencia en cada plenaria. Las sesiones plenarias, según el marco jurídico, deben cumplir las formalidades legales en cuanto a sede, convocatoria, agenda y quórum. La presidencia de la Asamblea Nacional o quien lo subrogue de acuerdo con la Ley, puede abrir, suspender, reanudar y cerrar la sesión.
Según la Ley vigente, «cada legislatura se compone de cuatro sesiones ordinarias, enumeradas en orden consecutivo. La Primera Sesión Ordinaria deberá transcurrir en los meses de enero, febrero y marzo; la Segunda Sesión Ordinaria será en los meses de abril, mayo y junio; la Tercera Sesión Ordinaria en los meses de julio, agosto y septiembre; la Cuarta Sesión Ordinaria en los meses de octubre, noviembre y diciembre».
En estos primeros seis meses del año destacó la aprobación de decretos de cancelación de Organizaciones Sin Fines de Lucro (OSFL/ONG), contándose 740 cancelaciones. En la segunda sesión ordinaria que recién concluyó fue cuando más cancelaciones hubo, un total de 596.
Lea además: Régimen oficializa cancelación de 101 ONG, que incluye a la Asociación Misioneras de la Caridad
El Legislativo de Nicaragua es controlado por el régimen de Daniel Ortega a través de la bancada del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que se compone de 75, de los 91 diputados totales. Con esa cantidad de diputados, el FSLN no tiene ninguna oposición que pueda frenar las leyes y decretos que proponen.
El resto de diputados se agrupan, diez en la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), cinco en la bancada independiente democrática y un representante del partido Yatama, de la Costa Caribe Norte. Los críticos han considerado a los partidos minoritarios en el parlamento como «colaboracionistas» del régimen.