Fallece Manuel Cerda, lanzador de modestas cifras que venció a Japón en la Copa de 1987

En un giro repentino de esos que da la vida y que se lograban apreciar claramente en sus lanzamientos de quiebre, Cerda falleció este domingo consecuencia de un infarto

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.

Aun sin llegar a convertirse en una estrella, Manuel Cerda se las arregló para no pasar inadvertido en el beisbol nacional. Durante un tiempo fue el más confiable relevista del Frente Sur y también en un período fue lanzador abridor con la Selección Nacional y hasta derrotó a Japón en una Copa Intercontinental, un lujo que muy pocos pinoleros han podido darse.

En un giro repentino de esos que da la vida y que se apreciaban claramente en sus lanzamientos de quiebre, Cerda falleció este domingo como consecuencia de un infarto. Tenía 61 años de edad y tras su retiro luego de la temporada de 1998, se había dedicado a trabajar como entrenador de lanzadores, mientras aplicaba variantes significativas a su vida.

Fue justo en ese período a finales de la década de los ochenta, cuando Cerda logró hacer el grado en la Selección. Debutó en los Panamericanos de Indianápolis en 1987, en un torneo en el que toda Nicaragua fue un desastre y terminó con 0-1 y 9.00 en cinco episodios. Luego en la Copa Intercontinental de Cuba ese mismo año, cerró con 1-2 y 3.55 en 12.2 innings.

Pero su victoria no fue una común. Fue contra Japón el 14 de octubre de 1987. Les ganó 4-2 a los nipones con trabajo de 5.2 innings, tres hits y dos carreras, con tres ponches y cuatro bases. Félix Moya lo relevó y se anotó juego salvado al no permitir hit ni carreras en 3.1 episodios para lo que aquel instante fue apenas la segunda victoria nica ante los japoneses.

Quizá lo curioso es que, para aquel momento, Cerda había trabajado básicamente como un relevista en Rivas (92 juegos y solo dos aperturas) y, sin embargo, en la Selección iniciaba juegos. En esa Copa le lanzó dos veces a Japón. En la primera llegó al sexto con el juego 4-4 y los relevistas se vinieron a pique hasta caer 12-4 ante un equipo que machaba a sus rivales.

La segunda fue cuando los derrotó 4-2. En esa misma Copa, su otro revés fue ante EE.UU. 6-5 en trabajo de relevo. Además de Indianápolis y la Copa de Cuba, Manuel también tiró en el Mundial de Italia en 1988 y el torneo Huelga de 1989. En Italia abrió contra Taiwán y salió sin decisión tras lanzar 5.1 innings de seis hits y una carrera. Dejó el juego empatado 1-1.

En el torneo Huelga tuvo 0.00 en 1.1 inning de trabajo como relevista y luego de 11 salidas acumuló 1-3 y 4.74 con la Selección en 24.2 innings, en los que cedió 13 carreras limpias, con 17 ponches, 13 bases y un salvamento contra México, en relevo de Joaquín Avendaño. En esos staff figuraban Epifanio Pérez, Moyita, Barney Baltodano, Diego Raudez y Roberto Reyes.

Hasta 1984, cuando al fin Julio Moya ganó 4-2, Nicaragua no le había ganado nunca a Japón, ni siquiera la venerada Selección de 1972. Luego del triunfo de Moya, Cerda los venció en 1987 y después lo lograron en el Mundial de 1990, Roberto Reyes y Carlos Hebbert, cuando el equipo fue subcampeón. Chico Rayo le ganó en la Copa de Barcelona en 1997.

En fin, son contados con los dedos de una mano los éxitos pinoleros contra Japón y ahí está la victoria de Cerda, con un equipo que terminó con 2-6 en el torneo. Manuel tenía casi siempre un aspecto entristecido y su figura espigada y escuálida acentuaban esa percepción, pero quienes lo conocieron aseguran que era una persona cordial y educada que ahora será extrañada.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí