Tras conocerse los cambios en la forma de cómo se pide asilo en las fronteras de Estados Unidos, el abogado de inmigración Jorge Rivera llamó a las personas que ya están dentro de ese país y están pidiendo ese beneficio a preparar bien los casos de petición y fundamentar bien los argumentos, porque no descarta que la administración de Joe Biden también aplique ajustes a nivel interno para estas personas, igual como hizo en las fronteras.
Este 31 de mayo, en Estados Unidos entró en vigencia un programa denominado Regla Final Provisional sobre el Procesamiento de Temor Creíble y Asilo, que, entre otras cosas, permite que un agente de inmigración en la frontera decida si el solicitante de asilo cumple con las condiciones para conseguir la protección, que de caso contrario será deportado de manera expedita. La medida no aplica, por ahora, en todos los puestos fronterizos de EE. UU. sino que va por fase y por ahora solo es por Texas.
Hasta ahora esta decisión solo era adoptada por jueces de inmigración (IJ) dentro de la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR) del Departamento de Justicia (DOJ), lo que permitía que el solicitante de asilo pudiera entregarse a un agente de inmigración en las fronteras, luego entraba a un proceso de inicio de la petición y esperaba respuesta de un juez en libertad, una vez que ingresara a Estados Unidos.
En una transmisión en vivo en sus redes sociales, Rivera dijo que aunque la medida parece acelerar los procesos y permitirá a la gente que está llegando obtener una respuesta más rápida, lo cierto es que no cree que la mayoría de los casos vayan a ser aprobados en la frontera.
«Esto cambia las reglas a cientos de miles que están llegando por las fronteras, les cambiaron el proceso, los están acelerando, hay una gran cantidad de personas cientos de miles mensualmente que van a ser afectadas por este cambio. Recuerden que el asilo y el trámite de los 10 años son los trámites más arriesgados en Inmigración, no todos los casos son aprobados», dijo.
Luego vendrán los cambios a nivel interno
«Las personas que están aplicando a asilo dentro de Estados Unidos por el momento no hay ningún cambio, pero los cambios vienen, porque hay muchos cambios con la administración del presidente Joe Biden. Han comenzado cambiando el proceso de asilo en las fronteras y luego van a venir los cambios del asilo para los que aplican dentro del país», advirtió el reconocido abogado de inmigración que instó a los migrantes a documentar bien sus casos, porque cree que los casos débiles serán rechazados con mayor celeridad.
Hasta ahora los solicitantes de asilo, que ya están dentro de Estados Unidos, pueden pasar años esperando una respuesta definitiva de un juez de inmigración, lo que les permite tener acceso a un permiso de trabajo y establecerse en ese país.
Precisamente esto ha ocasionado que las cortes estén saturadas (1.7 millones de peticiones que esperan respuestas), lo que ha obligado a la administración de Biden a impulsar cambios que comenzaron en las fronteras.
Rivera dijo que las entrevistas que están dando las cortes en este momento son a las personas que llevan años aplicando y que hasta ahora no han sido llamados, es decir que los eventuales cambios al proceso a los que ya están dentro afectaría a los recién llegados.
«Si tú llevas años aplicando por tu asilo, Inmigración ha dicho que puede pedir acelerar tu proceso, entonces cuando tú evalúes tu asilo con tu abogado, y si te decimos nosotros que tienes un asilo débil con no tan buenas evidencias, no con tan buenos argumentos, de repente lo dejamos tranquilo, no lo aceleramos el proceso para ganar tiempo (para preparar los argumentos), pero si el caso de asilo es bien fuerte pedimos una entrevista lo más pronto posible», precisamente para evitar que los eventuales cambios a nivel interno vayan a afectar al solicitante, dijo el especialista.
El abogo advierte que «el asilo no es automático, no todos los asilos los aprueban, ellos van a aprobar los asilos más fuertes, los más débiles, los van a negar. Ahí viene la gran pregunta: ¿tu asilo es de los más fuerte o es de lo más débiles? ¿qué tipo de preparación se le ha dado a su asilo?».
Rivera dijo que las nuevas reglas en las fronteras no significa que solo las personas de Venezuela, Nicaragua y Cuba o de cualquier otro país totalitario pueden pedir el beneficio migratorio, sino que lo podrán hacer de otros países, pero deberán demostrar argumentos sólidos y creíbles ante un agente de inmigración, de tal manera que se convenza de que requiere dicha protección.
Sobre el nuevo proceso
A través de una nota informativa, el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos informó que desde el 31 de mayo el nuevo proceso de petición de asilo se aplicaría en fases. Las personas que no logren convencer al agente de inmigración, serán enviadas deportadas de manera expedita.
Las personas que logren cruzar el primer filtro en la frontera, tendrán un plazo de entre 21 a 45 días para presentar su caso de petición de asilo, con la documentación y pruebas correspondientes para finalmente conseguir el asilo, que ahora durará 90 días para obtener una respuesta y no cuatro años como en promedio se debía esperar.
Por ahora, esta regla aplicará a los inmigrantes que buscan establecerse en Boston, Los Ángeles, Miami, Nueva York, Newark y San Francisco. Además por ahora los casos solo se están procesando en dos centros de detención en Texas, desde donde donde los oficiales de asilo de inmigración llevarán a cabo entrevistas de temor creíble por teléfono. Es decir ahora estas personas no necesitarán ir a una corte, sino que será un agente del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos el que tendrá la palabra final.
En Estados Unidos especialistas en derechos humanos han advertido que la nueva regla puede tener un efecto adverso, porque hay casos que necesitan tiempo para ser preparados y se corre el riesgo que en tan corto plazo se rechace a personas que realmente necesitan la protección.
El proceso iniciará con un pequeño número de personas, y crecerá a medida que la Uscis desarrolle capacidad operativa con el tiempo, porque ahora solo habrán 100 oficiales de asilo.
Los migrantes que opten por entrar por otros puntos distintos de Texas, quedan expuestos a la aplicación del Título 42, que permite deportación expedita por razón de riesgo de salud; o el programa Quédate en México, que establece que el migrante debe esperar una respuesta a su asilo en México.