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Foto de las elecciones municipales de 2017. LA PRENSA.

Así es el panorama que se vislumbra para las elecciones municipales de noviembre

La socióloga Haydée Castillos y el exprecandidato presidencial George Henríquez plantearon los escenarios que se pueden desarrollar antes, durante y después de esas votaciones, marcadas por la crisis política del país

A menos de seis meses de que se celebren las elecciones municipales de Nicaragua, programadas para inicios de noviembre de este 2022, opositores nicaragüenses consideran que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo utilizará los mismos “mecanismos fraudulentos” que han puesto en práctica en las elecciones de 2021, 2017 y años anteriores, para perpetuarse en el poder.

En un debate realizado este miércoles por la noche, por la organización Urnas Abiertas, a través de Twitter, la defensora de derechos humanos Haydée Castillo y el exprecandidato presidencial de origen costeño, George Henríquez, plantearon los escenarios que se pueden desarrollar antes, durante y después de esas votaciones, marcadas por la crisis política del país.

Destacaron el papel que podrían tener los “partidos zancudos”, el método de fraude conocido como “ratón loco”, el control de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) por parte del partido del régimen, la presión y amenazas a funcionarios y la violencia en general contra los opositores.

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El peor escenario es el de la violencia

Para empezar, el pasado 5 de mayo la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el régimen Ortega Murillo, aprobó una nueva reforma a la Ley Electoral (Ley 331) que establece cambios en los tiempos de las campañas electorales, repartición de escaños y el número de electores por cada JRV.

Castillo recordó las diferentes situaciones que se han vivido en las elecciones anteriores y aseveró que uno de los peores escenarios que se puede dar es el de la violencia, como ocurrió en el 2017, cuando asesinaron a dos simpatizantes del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), en Yalí, Jinotega.

Según Castillo, las elecciones municipales de 2017 dejaron muertos, decenas de personas heridas, detenidas, desaparecidas y otras que huyeron de Nicaragua, sobre todo de las zonas del campo.

“No debemos tener ninguna duda sobre eso, porque ya hemos explicado los argumentos. Asesinaron a siete personas en el 2017, cometieron crímenes de lesa humanidad en 2018 y ya sabemos lo que sucedió en las elecciones de 2021”, manifestó Castillo.

“Este panorama explica claramente que toda reforma que el régimen hace es para seguir perpetuándose en el poder y ahora es peor que 2014, 2018 y 2021 por ese tendido de paramilitares, parapolicías, porque en Nicaragua lo que tenemos es un estado de excepción de facto. Desapareció la ley, el marco jurídico, el de derechos humanos, prácticamente es un absolutismo lo que gobierna”, afirmó.

Es una “pantomima”

Henríquez consideró que las elecciones de noviembre no serán más que una “pantomima” en la que los partidos políticos “zancudos” seguirán colaborando con el régimen orteguista.

“Va a pasar lo mismo de siempre. El Frente (Sandinista de Liberación Nacional, FSLN) no va a ceder el poder, va a seguir robando y todo lo que hemos planteado. Pero el miedo a todo esto es que los partidos políticos zancudos, los nuevos partidos que van a surgir, van a agarrar una relevancia política a nivel nacional e internacional. Esa es la importancia de esa pantomima que viene, que los mismos de siempre van a agarrar algún tipo de protagonismo”, dijo Henríquez.

El opositor, de origen costeño, sostuvo que la dictadura podría aprovechar este proceso electoral para hacer algún tipo de pacto con los partidos zancudos y así tener el control absoluto del poder.

“Cuidado cuando esto pase, viene el régimen a hablar o entablar un nuevo proceso de negociación con estos zancudos y lo hace algo más oficial y pone a la dirigencia de esos partidos políticos a sentarse con él y a liberar a los presos políticos y se van a un nuevo pacto con esta gente”, expresó Henríquez, quien planteó que debe haber una “urgencia” para acordar quiénes representan a la oposición de Ortega.

El “gran desafío” de la oposición

A criterio de Castillo y Henríquez, el gran desafío y preocupación que debe tener la oposición es saber cuál debe ser el papel de la ciudadanía, de los partidos políticos y de los movimientos sociales ante el “juego” corrupto del régimen.

“En el 2017, a pesar de lo que había pasado en el 2016, CxL y PLC (Partido Liberal Constitucionalista) fueron a las elecciones municipales y vimos lo que pasó. En las elecciones que acaban de pasar (2021) vemos que tenemos a un PLC sentado en la Asamblea Nacional haciendo el juego a la dictadura”, expuso Castillo.

Para la defensora de derechos humanos es “imposible” que en Nicaragua haya procesos electorales auditables, en los cuales se respete el voto ciudadano mientras exista la dictadura Ortega Murillo. “Yo creo que en Nicaragua el sistema de partidos políticos murió, lo aniquiló el pacto Alemán Ortega. Prácticamente los partidos políticos se convirtieron en unas empresas de corruptela familiar y de allegados de grupos”, manifestó.

Henríquez enfatizó que el régimen “no necesita fingir democracia”, pero sí necesita quién le siga el “juego” y “estas elecciones municipales son una buena oportunidad para que el régimen levante el perfil de estos partidos políticos dinosaurios y que estos sean la nueva contraparte”.

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“Al final del día no es como nosotros sentimos, simplemente tenemos que ver la lógica que ha utilizado el régimen cuando él busca algo y cómo nos dejamos caer en su juego por un espacio de poder. Los partidos políticos, los dinosaurios y algunas empresas privadas lo que están buscando es el dinero y poder, por eso siguen participando una y otra vez. Si hacemos el llamado a los partidos políticos a no participar (de las elecciones) no nos van a parar bola”, concluyó.

En tanto, Castillo reflexionó que es “urgente repensar el camino que la oposición y las organizaciones de la sociedad civil” están siguiendo para construir las vías de acceso a un proceso electoral y a una nueva Nicaragua.

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