Bosco García suma 34 partidos en la Liga Primera desde el 2019 al 2021. LA PRENSA/ CORTESÍA

El futbolista que renunció a su trabajo y carrera universitaria para jugar en la Liga Primera

Debutó a los 24 años en la Liga Primera en 2019, tras pasar los últimos 10 años en equipos de segunda, tercera y municipal. Su buen desempeño con el Deportivo Masaya llamó la atención del Juventus, que le dio la oportunidad de cumplir su meta

Bosco García representa a aquellos muchachos que vienen desde las ligas de barrio ascendiendo cada división nacional, pagando de su bolsa el pasaje, el arbitraje o hacen rifas para solventar gastos. De esos que muchas veces piensan que nunca recogerán los frutos del esfuerzo de trabajar de día, entrenar de noche y estudiar el fin de semana. De esos que sueñan con ser futbolista profesional y cuando se les presenta la oportunidad sin dudarlo sacrifican todo para lograrlo. 

Debutó a los 24 años en la Liga Primera en 2019, tras pasar los últimos 10 años en equipos de segunda, tercera y municipal. Su buen desempeño con el Deportivo Masaya llamó la atención del Juventus, que le dio la oportunidad de cumplir su meta. En ese momento renunció a su trabajo como gestor aduanero, que estaba desempeñando los últimos tres años porque por los horarios ya no podía cumplir sus deberes laborales y los entrenamientos.

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“Me pagaban mejor jugando futbol. Algunos me dijeron que no renunciara, pero al no tener un título universitario mi salario no era bueno y yo quería jugar”, cuenta García, ahora con 27 años, quien en el 2020 frenó en el cuarto año su carrera de ingeniería industrial. “Se me complicaba mucho por los juegos y para no salir mal en las clases preferí ponerle una pausa”, asegura el actual defensor del CD Junior, quien está estudiando inglés y planea retomar su carrera universitaria a corto plazo.

Bosco García estuvo convocado en la selección en 2020. LA PRENSA/ CORTESÍA

Su mamá Eva Mojica y su abuela Shary Valdez (q.e.p.d) lo respaldaron desde que andaba en tercera división y celebraron su debut en la Liga Primera, donde compartió con jugadores como Luis Fernando Copete y Jason Casco, a quienes admiraba por sus papeles en la Azul y Blanco durante las eliminatorias mundialistas ante Jamaica en 2015 cuando él estaba en la Liga de Ascenso y miraba tan largo estar en el máximo nivel. También ellas lloraron junto a él cuando sucedió lo inesperado: el exseleccionador Juan Vita lo convocó por primera vez a la selección de futbol (estuvo en dos microciclos) en diciembre de 2020. 

“Tanto sacrificio rindió sus frutos. Llegué a codearme con los mejores, jugadores que miraba en la televisión como Copete o Jason u otros de primera como (Rodrigo) Bronzatti, Juan Carlos (Narváez) o Melvin Hernández. Para ser franco nunca pensé que la oportunidad se me iba a dar. Estoy agradecido con el Juventus por eso, porque mi abuela me vio jugar y ser llamado a la selección, algo que no pensaba porque vengo desde abajo, pero estar ahí fue lo máximo, es una experiencia indescriptible que deseo volver a repetir”, señala García. 

El Ocotal, Madriz y la UNAN lo llamaron esta temporada para jugar Liga Primera, tras salir del Juventus, sin embargo ya se había comprometido con el Junior para jugar la Liga de Ascenso donde esperan rival para buscar el boleto a la Liga Primera, el lugar donde anhela regresar y seguir cumpliendo sueños.

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