Lejos de mostrar distancia al régimen orteguista por los señalamientos de abusos y violaciones a los derechos de los nicaragüenses, el presidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, informó en su cuenta oficial de Twitter que este próximo jueves 5 de mayo sostendrá «una jornada de discusiones» con el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo y empresarios aliados para ,según dice, para «mejorar nuestro apoyo desde el BCIE».
El BCIE ha sido un soporte de la dictadura de Nicaragua, desde la crisis sociopolítica de abril de 2018, al facilitarle cientos de millones de dólares a Ortega.
Ante los duros cuestionamientos por parte de la oposición de Nicaragua, el banco regional se ha declarado apolítico y ha defendido que el régimen nicaragüense está al día con sus pagos y ha cumplido todos los requisitos técnicos establecidos en la ejecución de proyectos.
«El BCIE es el banco de Centroamérica y no condicionamos nuestra asistencia a valoraciones distintas a las económicas. Somos un banco fruto de la convicción de la necesidad de trabajar juntos desde 1960, la misión de trabajar por una mejor Centroamérica sigue vigente», publicó en su Twitter el director ejecutivo, Dante Mossi, el pasado 21 de junio.
Empresarios condenados
Arturo McFields, exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), quien el 23 de marzo denunció a la dictadura en el foro, cuestionó el motivo de la reunión ya que en Nicaragua se han enjuiciado y condenado a empresarios con hasta 13 años de cárcel por el supuesto delito de «conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional», como es el caso del expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, el presidente del Cosep, Michael Healy y su vicepresidente, Álvaro Vargas.