Los cinco jonrones de Rafael Valle en un partido aún resuenan 44 años después

Valle logró su gran impacto un 2 de mayo, como hoy, pero en 1978. Bateó cinco jonrones, anotó seis carreras y empujó ocho en un mismo juego

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Es curioso, pero en medio de una temporada en la que artilleros de impacto histórico como Ernesto López, David Green o Vicente López marcaban el ritmo ofensivo, fue Rafael Valle, un modesto bateador del Chinandega, de origen matagalpino, quien causó la explosión más grande en un solo partido, al conectar cinco jonrones que siguen convertidos en un récord nacional.

Un 2 de mayo, justo como hoy, pero de 1978, Valle tumbó la cerca del estadio Noel Gámez de Estelí en cinco ocasiones, en medio de una batalla campal que terminó con victoria del Chinandega 18-16 sobre el equipo norteño. Se coleccionaron 39 hits en aquel desafío, entre ellos 11 jonrones y Valle fue el gran héroe, pues además se fue de 5-5, con ocho remolques.

Rafael comenzó su histórico desempeño con dos jonrones ante el zurdo Róger López y pese a la sorpresa, porque él no era un jonronero, nadie se asombró. La cosa cambió cuando dio otro contra Marcos Salas para llegar a tres y los fanáticos fueron estremecidos con dos más frente a Uriel Umaña, para completar la sensacional faena de cinco jonrones en el partido.

Para entonces, Valle era el patrullero izquierdo y bateaba en la tanda baja del Chinandega de Pablo Juárez. Tenía 29 años y aunque había resumido promedios sobre .270 en cinco de sus primeras seis temporadas, su máxima cantidad de jonrones en una campaña eran cinco, los cuales los había bateando precisamente con Estelí en 1976. Un año después, logró dos.

Sin embargo, aquel 2 de mayo de 1978, ante el asombro de todos, Valle envió cinco pelotas sobre la cerca en un desempeño que preservaría su nombre del olvido. Con esa faena, dejó atrás el récord nacional que era de cuatro bambinazos en un juego y que fue impuesto por Miguel Jiménez del Rivas en 1976 y empatado por Ernesto López en la campaña de 1977.

Ese año, 1978, fue el mejor en la carrera de Valle. Terminó con .295, por 101 hits en 342 turnos. Logró su más alta cantidad de jonrones con 15 y también tuvo un récord personal en carreras empujadas con 61. Fue la misma temporada en la que Ernesto disparó 42 palos a la calle y remolcó 117 carreras y Vicente terminó con un promedio de .437 y 34 jonrones.

Y como siempre ocurre, hubo de los más diversos comentarios sobre la hazaña de Valle: que fue en el pequeño estadio de Estelí, que la altura de la ciudad influyó, que ese día había mucho viento y que el bate de aluminio era asesino, entre otras cosas. Valle, persona muy sencilla, siempre dice: con esas condiciones jugamos todos y solo yo lo hizo. Punto. Nada que discutir.

Rafael siempre ha tenido todo mi respeto. Y a lo que él hizo, no hay forma de quitarle sus méritos, porque ciertamente, bajo esas mismas condiciones jugaron Ernesto, Vicente, Pedro Selva o Calixto Vargas, pero sólo él logró la hazaña de disparar cinco jonrones, un registro que sigue firme a pesar del paso del tiempo. 44 años después, el recuerdo sigue brillando.

A nivel mundial, el récord de más jonrones en un partido lo tiene Marshall McDougall en el beisbol universitario de EE.UU. McDougall, quien jugaba para los Seminoles de la Universidad Estatal de la Florida (FSU) se fue de 7-7, con seis jonrones y 16 remolques en un partido contra la Universidad de Maryland el 9 de mayo de 1999. En 2005 subió a las Mayores con Texas.

Pero a nivel local, Rafael Valle es la vara que mide las explosiones en un partido.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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COMENTARIOS

  1. Hace 4 años

    Y la foto?

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