La noche del sábado le dejó pesadillas a Erasmo Ramírez. Entró en una situación incómoda en el quinto episodio y logró detener la hemorragia, pero en el sexto le movieron el piso. El rivense reemplazó a Josh Rogers con dos corredores circulando y supo dominar la compleja situación. Con seis lanzamientos doblegó a Austin Slater en un roletazo al campo corto para forzar en segunda el tercer out. El encuentro estaba 4-2 a favor de los Gigantes de San Francisco sobre los Nacionales de Washington.
A Ramírez lo mantuvieron en el sexto episodio y el primer bateador del inning Jason Vosler le cazó el segundo lanzamiento que era un cutter, la pelota salió con tanta intensidad que atravesó el estadio y cayó en la bahía de San Francisco. Posteriormente, Curt Cassali siguió desestabilizando al nicaragüense con un imparable sobre el mismo cutter. El mánager de los Nacionales olfateó la mala noche de Ramírez y lo retiró de la colina, pero Kyle Finnegan llegó a echarle gasolina al fuego: una base por bolas y dos imparables permitió que el corredor heredado de Ramírez anotara.
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La labor de Ramírez fue de un tercio de inning, dos hits, dos carreras y un jonrón, dejando su efectividad en 2.70, mientras el juego finalmente culminaba 9-3 a favor de los Gigantes.