Rodney Teophile lleva dos victorias y cuatro trabajos sólidos con la sucursal de los Nacionales en Clase A.

Rodney Teophile emociona con el progreso que ha mostrado hasta ahora

El espigado lanzador de Laguna de Perlas se ha sobrepuesto a tragedias familiares, a una cirugía Tommy John y a inconsistencias, pero ahora ve salir el sol

Rodney Teophile ha demostrado ser paciente, corajudo o agresivo, según las circunstancias. Le tomó dos años de preparación en República Dominicana para conseguir ser firmado por 20 mil dólares por los Nacionales de Washington en 2018. Dos años antes, en 2016, su padre había fallecido, justo cuando él viajaba hacia el país caribeño para adiestrarse.

Sin embargo, tras ser firmado, no lanzó en Dominicana como es usual, sino que fue enviado directo a una liga de novatos en Estados Unidos porque se consideró que estaba adelantado, pero no le fue bien. Registró 0-4 y 10.67 en 14.1 innings, con 23 hits y 17 carreras limpias. No obstante, eso no fue lo peor. Luego se lastimó y necesitó una cirugía Tommy John.

Teophile, un espigado derecho de 6’5 pies y 230 libras, nacido hace 22 años en Laguna de Perlas, Costa Caribe Sur, no pudo lanzar en 2019 debido a la cirugía y tampoco en 2020 cuando se suspendió la actividad en las Ligas Menores por el Covid19. Y cuando regresó en 2021, terminó con cifras poco alentadoras: 4-11 y 5.56, en 89 innings con 84 ponches.

No obstante, ahora ha vuelto a mostrar progresos, al extremo de impactar con su trabajo en este inicio de temporada. Luego de cuatro juegos, tiene marca de 2-0 y 0.86 en 21 entradas con 30 ponches y solo cinco bases. Le conectan 16 hits, uno de ellos jonrón. Por donde se vea, ha experimentado un avance extraordinario. Solo queda esperar su consistencia.

En algunos momentos, Teophile ha sido capaz de envíos de hasta 97 millas, aunque por lo general se mantiene entre 92 y 95 millas, con buenos disparos secundarios, pero su mejoría fundamental está en su control. En 2018 regaló 11 bases en 14.1 innings. En 2021, dio 47 en 89 episodios. Ahora solo lleva cinco en 21 entradas y ha crecido en todos los aspectos.

Es temprano como para emocionarse sobre su futuro. El camino todavía es extenso y lleno de obstáculos, pero luego de todo lo que ha vivido, da la impresión que nada podrá detener a este espigado tirador que viene del mismo pueblo que Albert Williams y Devern Hansack, dos de los 15 nicaragüenses que han llegado a la cima del beisbol, las Grandes Ligas.

Actualmente está en Clase A con los Nacionales de Fredericksburg, el mismo circuito en el que trabajó el año pasado, pero aunque la liga es la misma, Rodney está demostrando que él es un lanzador distinto y eso justamente es lo que puede empujar un avance a través de las Ligas Menores, un filtro que muy pocos consiguen superar, pero a este nica nada lo arruga.  

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