Jonathan Loáisiga volvió a mostrar el electrizante material que lo ha convertido en uno de los más confiables relevista de los Yanquis y aportó su grano de arena en la victoria de su equipo 10-5 ante los Orioles, quienes salieron barridos del Bronx. Loáisiga logró zafarse de un mal momento que lo hacía lucir vulnerable, mientras sus cifras se derretían bajo el peligro.
Loáisiga entró en acción en el sexto episodio con dos outs, dos en base y los Yanquis arriba 4-2. Y ahí mismo resolvió con ponche. Luego trabajó el séptimo sin problemas, a pesar de un infield hit del venezolano Rougned Odor, mientras ripostaba con un par de ponches para sellar su estupenda presentación que espanta temores sobre desajustes en el comando de sus envíos.
La labor del “Pistolero de Las Sierritas” de Santo Domingo fue de 1.1 inning, un infield hit, sin carreras, sin bases y con tres ponches. Empleó 19 lanzamientos, de los cuales 12 fueron strikes. Su efectividad mejoró de 8.10 a 6.75 en ocho episodios, con ocho hits, seis carreras limpias, dos jonrones, cinco bases y nueve ponches. Le batean .258 y tiene 1.63 de whip.
En ruta a su tercer hold de la temporada, Loáisiga hizo disparos por encima de las 98 millas por hora, lo que también disipa especulaciones sobre la salud de su brazo. El lanzamiento más rápido llegó a 98.6 millas, mientras se mantenía cercano a la zona de strikes.
Así fue cómo lo hizo
El abridor de los Yanquis, Jameson Taillon batalló y ya en el quinto inning entró en acción el bullpen de la tropa neoyorquina a través del dominicano Miguel Castro. Sacó un out y se benefició con la reacción de los Mulos, quienes hicieron girar la pizarra de 0-2 a 4-2 para ganar el juego. Pero Castro se complicó y vino su compatriota Wandy Rodríguez, quien sacó dos outs y se fue.
Ahí entró Loáisiga en el sexto y “fusiló” a Trey Mancini para terminar el inning. Después en el séptimo, dominó a Austin Hays, el que le pegó jonrón el martes, en rola a sus manos. Odor conectó su rola por el shortstop y llegó safe a la inicial, pero Jonathan se deshizo de Jorge Mateo con un ponche y luego le propinó otro a Ryan McKenna para cerrar su labor.
Esta presentación le valió al nica no solo para recuperar la confianza en sus habilidades y espantar temores, sino que también es su tercer hold (mantener la ventaja) de la temporada. Aunque el juego se abrió al final, cuando él entró estaba 4-2. Aaron Judge disparó jonrón y remolcó cuatro carreras por los Yanquis, que también tuvieron activo a Anthony Rizzo con el bate de 5-2.