Es bastante común ver a Renato Morales en los titulares deportivos. A menudo porque está en la lucha por los lideratos ofensivos, hizo una gran atrapada o agitó las tribunas con todo su entusiasmo. Sin embargo, desde la semana pasada, su nombre ha sonado por todos lados por las razones equivocadas: golpeó a un árbitro con su guante y resultó suspendido por la liga.
“Me ganó el calor del juego, nunca debí reaccionar así, Cuando llegué a la casa estaba muy afligido, sabía que me había equivocado y por eso he pedido disculpas a todos los árbitros y fanáticos. En realidad, son los mánagers y los coaches quienes tienen que protestar. Así que estoy agradecido de que la suspensión se me redujo a tres semanas”, reflexionó el jardinero.
Bateador de .350 de average en una carrera iniciada hace 20 años (2002), Renato es a la vez uno de solo diez artilleros de más de 1,000 hits (1,239), más de 100 jonrones (107) y más de 100 bases robadas (110) en la historia del beisbol nacional, con una excelente defensiva y una energía y entusiasmo como pocos jugadores y más aún en línea recta a sus 40 años.
“Siempre he jugado con entusiasmo porque disfruto mucho el beisbol, ha sido mi pasión de toda la vida. Y creo que también me ayudó haberme formado junto a peloteros que lo daban todo el terreno como Marlon Abea, Norman Cardoze, Danilo Sotelo y Aníbal Vega. Ellos nunca bajaban los brazos, jugaban con intensidad y eso lo aprendí de ellos”, dice Renato.
Pero, sobre todo, Morales ha sido un jugador que nunca ha dado problemas. Jamás se le vio envuelto en polémicas. Por eso sorprendió que hace dos semanas se le viera involucrado en un conflicto con un juez y que terminó en una suspensión inicial por tres meses, pero ante su apelación, el peso de sus antecedentes y el respaldo de fanáticos, la sanción se redujo.
“Estoy ansioso por volver a jugar. El pasado fin de semana estuve en las gradas apoyando a los muchachos y la verdad es que se pone más nervioso uno ahí que en el terreno de juego. En varios momentos estaba cruzando los dedos. Pero el equipo va bien y vamos a continuar dando pelea en el torneo”, señala el también considerado líder del equipo San Fernando.
A Renato se le considera uno de los mejores jugadores que ha producido Masaya, ahí junto a Norman Cardoze, Justo Rivas, Carlos Aranda y Yáder Hodgson. Masaya tiene una gran historia con sus jugadores desde los años cuarenta del siglo pasado. Pero en los últimos 50 años, es difícil encontrar a un grupo más exitoso que el mencionado y ahí va Morales.
“Me llena de orgullo cuando me mencionan junto a toda esa gente. Ellos han sido muy importantes para mí porque sus números son una motivación para seguir acumulando más. Pero no me siento más que ninguno de ellos y agradezco a la gente que me dice que soy uno de los mejores peloteros que ha parido Masaya, porque así es como lo dicen”, afirma.
Renato no ha dejado de entrenar y aunque no podrá viajar con el equipo el fin de semana próximo a Bluefields para jugar contra el Caribe Sur, si estará habilitado para jugar contra el Bóer, en la siguiente serie que debe provocar un desborde de los fanáticos en Nindirí, la sede de la tropa de Sandor Guido, que ha sido una gran animadora en la actual temporada.