¿Dañaría Nicaragua la reputación del Grupo Egmont?

El Grupo Egmont es una instancia reconocida internacionalmente que reúne a más de 150 Unidades de Inteligencia Financiera (UIF). Surgió en 1995 en Bélgica. En la actualidad la estructura y organización del Grupo Egmont comprende a los jefes de Unidad de Inteligencia Financiera, el Comité Egmont, cinco Grupos de Trabajo, los Grupos Regionales y la Secretaría del Grupo Egmont. Su objetivo es proporcionar un foro para las dependencias en todo el mundo a fin de fomentar el apoyo de sus respectivos gobiernos en la lucha contra el blanqueo de capitales, financiamiento del terrorismo y otros delitos financiero.

A nivel centroamericano; Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá son miembros del Grupo Egmont. Nicaragua a través de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) solicitó la membresía del Grupo en junio del 2014. En el año 2015, la UAF informó que “los grupos de trabajo del Grupo Egmont tendrán una reunión en Berlín, en la que se determinará junto a las UIF patrocinadoras si la UAF de Nicaragua satisface los criterios de admisión del Grupo Egmont. Los resultados de este evento son esenciales para que las UIF miembros de Egmont a mediados del 2015 decidan en pleno si se le otorgará la membresía a la UAF de Nicaragua”.

Tras ocho años de larga espera, Nicaragua no ha logrado ser admitida por el Grupo de Unidades de Inteligencia Financiera. La UAF por su parte continúa guardando un silencio casi sepulcral y prefiere no abordar el tema, lo que permite especular que por ser un Estado tóxico para el Sistema Financiero mundial; no es aceptado en grupos tan trascendentales como Egmont.

En un documento publicado por Grupo Egmont en el año 2014 determinaron que “enfrentarían riesgos de reputación si no contaran con un proceso para confirmar que sus Miembros cumplen con los Estatutos y Principios de Intercambio de Información entre Unidades de Inteligencia Financiera”. 

Para que un país logre ser admitido en el Grupo, es necesario cumplir con ciertos requisitos; entre ellos: una base legal adecuada para sus operaciones, una adecuada Unidad de Inteligencia Financiera, cooperar con otras Unidades de Inteligencias Financieras, demostrar su condición de operatividad y principalmente cumplir con los Estatutos y Principios de Intercambio de Información entre Unidades de Inteligencia Financiera. 

Pero a nivel mundial no solo el Grupo Egmont mantiene el margen de distancia para Nicaragua; recientemente, otro organismo —el Grupo de Acción Financiera (GAFI)— en su último informe de monitoreo a marzo de 2022 mantuvo a Nicaragua en la “Lista Gris”, por presentar deficiencias estratégicas. Cuando un Estado forma parte de la Lista Gris, significa que es un país poco confiable y altamente potencial para el lavado de dinero. Los organismos financieros, entidades bancarias, evalúan el riesgo país observando y dando mayor seguimiento a aquellos que conforman la lista negra o gris del GAFI. Un Estado que se encuentra en estas listas no es seguro para la inversión.

Mientras las instituciones públicas de Nicaragua no demuestren profesionalismo y apego al ordenamiento jurídico interno e internacional no logrará ser parte del Grupo Egmont. La presente Administración Pública (Ortega-Murillo) tergiversa y manipula la información y no proporciona apertura y acceso a la información pública que es un factor esencial que debe cumplir todo Estado de Derecho. También se enfoca y desgasta en persecución política en nombre de la lucha antilavado y contra el financiamiento al terrorismo y financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva; cuando realmente son los testaferros del régimen los que lavan e invitan a terroristas a sus actos de toma de posesión. 

La autora es abogada. Miembro de RedActivos,

Opinión
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