El subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Brian A. Nichols, destacó este martes 19 de abril —cuando se cumplen 4 años del estallido de las protestas antigubernamentales en Nicaragua— que Estados Unidos conmemora el cuarto aniversario de la «violenta represión del régimen Ortega-Murillo contra los manifestantes».
«Estados Unidos conmemora la violenta represión del régimen Ortega-Murillo contra los manifestantes pro-democracia en Nicaragua en abril de 2018», colgó Nichols en su cuenta de Twitter.
El mensaje del subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU. está acompañado de un video de un poco más de tres minutos de duración, que muestra la represión estatal que vive Nicaragua desde entonces, así como la encarcelación de reconocidos líderes opositores y la denuncia pública del exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos, Arturo McFields.
Asimismo, incluye declaraciones del secretario de Estado, Antony Blinken, y del vocero del Departamento de Estado, Ned Price, al tiempo que compara al régimen de Ortega con la dictadura dinástica de los Somoza.
«La voluntad del pueblo puede ser aplazada, pero no desterrada, el futuro pertenece al pueblo de Nicaragua», concluye el video del Departamento de Estado estadounidense.
Hace cuatro años, el 18 de abril de 2018, Nicaragua vivió una jornada de protestas que culminó en la represión de la sociedad civil.
En el marco del cuarto aniversario, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) asegura que “permanecen en completa impunidad las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas en el marco de la represión estatal, que resultaron en 355 personas fallecidas, más de 2,000 heridas, cientos de despidos arbitrarios de profesionales de la salud, más de 150 expulsiones injustificadas de estudiantes universitarios y más de 135 organizaciones de la sociedad civil, cuya personería jurídica fue cancelada. Asimismo, miles de personas han sido forzadas a desplazarse a otros países”.
El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) es la herramienta por medio de la cual la CIDH ha documentado el desarrollo de la crisis política, social y de derechos humanos en el país, así como las graves violaciones a los derechos humanos y el progresivo debilitamiento del Estado de derecho.
Cuatro años después del estallido de la crisis, el llamado de la CIDH es el mismo: acceso a la justicia, reparación, la reconstrucción de su democracia y el derecho a la memoria y a la verdad de las graves violaciones los derechos humanos cometidas.
Asimismo, insta a los Estados de la región y a los órganos políticos de la OEA a “hacer uso de todas las herramientas convencionales disponibles que faciliten el restablecimiento de los derechos humanos y la institucionalidad democrática”.