Fuentes cercanas a la familia del preso político Kevin Solís —estudiante atrincherado de la UNAN-Managua y sobreviviente al ataque de la iglesia Divina Misericordia—, confirmaron que el joven opositor de 23 años está siendo víctima de «maltratos físicos y psicológicos» en el Sistema Penitenciario Nacional de Tipitapa Jorge Navarro, mejor conocido como La Modelo, donde permanece aislado desde hace 2 años, en una celda de máxima seguridad.
«Su estado es grave, ha perdido varias libras de peso, alrededor de las 30 libras, para un muchacho que es pequeño, y lo maltratan con regularidad, en los últimos dos años que ha estado preso ha estado en una celda de máxima seguridad, no recibe sol, aparte que recibe maltrato físico y psicológico», señaló la fuente en condición de anonimato por temor a represalias.
Lea además: Autoridades del Sistema Penitenciario prohíben la entrada a la abogada del reo político Kevin Solís
La Unidad de Defensa Jurídica (UDJ Nicaragua) también denunció a través de sus redes sociales que Solís ha estado sufriendo «torturas» y «malos tratos» en La Modelo. «Tiene 2 años en celda de máxima seguridad, sin acceso a patio, sol y (tiene) varias afectaciones a su salud física y mental».
Solís fue recapturado el 6 de febrero del 2020 por continuar participando en manifestaciones en contra del régimen. Fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión, por el supuesto delito de robo agravado contra un simpatizante sandinista.
Campaña ¡Salvemos a Kevin!
La fuente manifestó que desde las redes sociales se mantiene una campaña denominada ¡Salvemos a Kevin! con la intensión de resaltar el grave estado de salud en que se encuentra el joven opositor.
Asimismo, contó que la situación de Solís es muy complicada, ya que la saña del régimen contra él «viene de dos lados», la primera es que «la familia cercana a su madre es sandinista» y la segunda es que «es familiar de Azahalea Solís», exmiembro del comité ejecutivo de la agrupación opositora Alianza Cívica.
La fuente reiteró que la situación es «grave» por lo que hay que hacer una «campaña por salvarle la vida, porque está llegando a un nivel de disociación ya peligroso, ya no se ríe en las visitas, hace la misma pregunta varias veces, está llegando a ese proceso de disociación que es peligroso», insistió.
Apresado arbitrariamente
En octubre de 2020, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), concluyó que Solís fue apresado arbitrariamente, por lo que solicitaron su liberación inmediata, sin embargo, la dictadura ha hecho caso omiso a esta demanda. Además, se ha negado a liberar a los más de 180 presos políticos que aún mantiene en los diferentes penales del país.
La GTDA de la ONU señaló que la privación de libertad de Solís fue arbitraria conforme a las categorías I, II y III según sus métodos de trabajo. «Primero no hubo flagrancia delictiva y el delito (captura) fue realizado por individuos vestidos de civil, sin que se presentara una orden de arresto por el juez o por autoridades competentes», indicó el reporte.
«Solís fue sujeto a una desaparición forzada, al tiempo que su derecho a la seguridad personal fue flagrantemente violentado. Segundo, la detención de Solís fue resultado del ejercicio de sus derechos a la libertad de opinión y expresión, así como a la libertad de reunión y asociación pacífica y la participación en asuntos políticos. Tercero, porque en su proceso judicial fueron denegadas las garantías esenciales del debido proceso», añadió la GTDA de la ONU.
Solís estudiaba Derecho. Se integró a las protestas estudiantiles desde sus comienzos en abril de 2018. Estuvo atrincherado en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). También es uno de los sobrevivientes que se resguardó en la parroquia Divina Misericordia, para escapar al ataque militar contra los estudiantes atrincherados en la UNAN entre la noche del 13 y la madrugada del 14 de julio de 2018.