Harold Blandón entró a practicar powerlifting o levantamiento de pesas por accidente. Un amigo lo invitó a un evento, lo animó a participar y ganó el segundo lugar hace 12 años. A partir de ese momento empezó a entrenar específicamente para esa disciplina, se compró las herramientas y suplementos necesarios para convertirse en uno de los mejores al representar al país y ganar medallas en diferentes torneos internacionales. «Ahora mi meta es convertirme en el hombre más fuerte de Nicaragua», explica el nacido en La Trinidad, Estelí, quien apareció en un video moviendo un volquete durante 20 metros como parte de su entrenamiento para el torneo de Strongman en abril.

Tres años consecutivos (2017, 2018 y 2019) fue campeón invicto en los 120 kilogramos en el powerlifting, un deporte que consiste en implementar técnicas en tres levantamientos de peso: sentadilla, prensa de banca (bajar la barra al pecho y volverla a subir) y peso muerto (levantar el peso del piso a las rodillas). El año pasado ganó tres veces la categoría de 105 kilos y a partir del 10 de abril en El Viejo, Chinandega, intentará destacarse en el evento de Strongman, un torneo que consiste en mover camiones y diferentes objetos pesados de un punto a otro en el menor tiempo posible.
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El primer evento de Strongman en Nicaragua lo ganó el jinotegano Alejandro Zelaya en 2019, según cuenta Blandón, quien señaló que desde entonces no se ha hecho ninguno porque después vino la pandemia. Para este año están programados tres con el que viene en el occidente, Managua (junio) y Jinotega (agosto). «Aquella ocasión participé sin hacer entrenamiento específico. Me desgarré el bicep cargando un saco de arena y quedé cuarto lugar. Ahora llevo dos meses practicando para estos eventos», cuenta Blandón, quien planea convertirse en el «Hulk» nicaragüense demostrando la mayor fuerza entre todos los participantes.
La tarde del miércoles le permitieron utilizar un volquete de la Alcaldía de El Viejo para conocer qué tan preparado estaba y los resultados fueron positivos. «Lo arrastré 20 metros. Al inicio no sabía si iba a poder, pero después que lo empecé a mover la gente comenzó a grabar», dice Blandón, quien desconoció cuántos kilos pesaba el camión, pero aseguró que lo hizo de la forma más compleja. «Utilicé solo los brazos y no el peso de todo el cuerpo porque usé un TRX y no un arnés», señala el pesista de 42 años, radicado en Chinandega desde hace siete años.