Luego de verlos y conversar pocos minutos durante las visitas programadas entre el 17 y 19 de marzo, familiares de los presos políticos denuncian que debido a las condiciones carcelarias a las que son sometidos, varios de sus seres queridos presentan agravamiento de enfermedades crónicas preexistentes, nuevos padecimientos y además, algunos presos han mostrado síntomas relacionados con la covid-19.
«Hemos observado un deterioro general de la salud, además del agravamiento de las enfermedades crónicas que algunos padecen. Todos presentan problemas debido a las condiciones que están sometidos», aseveró Ana Lucía Álvarez, hermana de la presa política Támara Dávila.
Entre los casos más dramáticos, denuncian que el privado de libertad Víctor Hugo Tinoco presenta parálisis facial en etapa inicial, que de no ser tratada de manera adecuada puede agravarse y dejar secuelas permanentes. El disidente del Frente Sandinista de Liberación Nacional y ahora reo político del régimen de Daniel Ortega, ya había manifestado recientemente que tiene enfermedades preexistentes, entre ellas leucopenia, trastornos de ritmo cardiaco y dislipidemias «que pueden desencadenar un bloqueo aurículo-ventricular».
Covid al acecho
Asimismo, los denunciantes resaltan que las autoridades de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) no tienen políticas de prevención para evitar un contagio masivo de covid-19 dentro de la cárcel. El preso político Juan Lorenzo Holmann ha mostrado síntomas de la variante de covid-19, Omicrón, detallaron en conferencia de prensa.
También denuncian que Miguel Mendoza, Juan Lorenzo Holmann, Medardo Mairena, Yader Parajón, Freddy Navas y Michael Healy se encuentran recluidos en celdas de 2×2 metros, selladas, sin ventilación, con luces encendidas las 24 horas o en situaciones en permanente penumbra. Estos privados de libertad no tienen la posibilidad de ver o ser vistos desde el exterior.
Asimismo, las familias continúan denunciando el aislamiento e incomunicación al que son sometidas las privadas de libertad Támara Dávila, Suyén Barahona, Dora María Téllez y Ana Margarita Vijil. Estas cuatro mujeres presas políticas forman parte de la dirigencia del partido Unión Democrática Renovadora (Unamos), anteriormente Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Lea también: Fallece la madre del preso político Wilfredo José Balmaceda Castrillo
Demandan visita familiar
Según lo establecido por la ley, los familiares de privados de libertad exigen el cumplimiento del régimen de visitas familiares. Además, de que los menores de edad, hijos de presos políticos, puedan gozar del derecho de ver a sus padres.
Lea además: Esposa de Miguel Mendoza: «Tiene pequeños dolores en el corazón, y como familia nos preocupa un infarto»
Reclaman “por la importancia crucial que tiene para nuestra familia poder garantizar el derecho de nuestros familiares y de nuestros niños de poder ver a sus padres, a sus madres, a poder tener comunicación, a que el Estado de Nicaragua no les violente su derecho a crecer bajo la cercanía de sus seres queridos. Ellos están en una etapa fundamental de su crecimiento y necesitan poder tener esa garantía… ha sido dolorosísimo que niños y niñas estén preguntado si sus papás están muertos”, aseveró una de las familiares de los privados de libertad.
Otras solicitudes
Los familiares de los privados de libertad han señalado que las paredes de las celdas se encuentran cubiertas de moho, lo que para ellos significa un grave riesgo para la salud, así que exigen el cumplimiento de debidas condiciones de higiene, luz y ventilación.
“El establecimiento de horas comunes de patio y sol, donde puedan interactuar entre ellas y ellos, y con el espacio que les rodea. Que se permita la entrega de material de lectura y escritura, la Biblia o textos religiosos según su fe, cartas, dibujos y fotografías de familiares que no han podido visitarles”, aseveró el comunicado de los familiares donde también demandan el ingreso de frazadas para que los encarcelados puedan combatir el frío por las noches.
Una de sus principales demandas es que a los privados de libertad se les proporcione una alimentación sana, completa y alineada con las diferentes particularidades de la dieta de los privados y también puedan acceder a la paquetería de forma autónoma.