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Microfinancieras entregan más préstamos, pero también crece el saldo en cobro judicial

En medio de la recuperación del microcrédito en Nicaragua, las instituciones de microfinanzas también aumentaron sustancialmente sus ganancias

El sector de microfinanzas logró en el 2021 aumentar su saldo de crédito vigente, es decir préstamos que están sanos, pero aún no consigue estabilizar los créditos en cobro judicial, según muestran cifras de cierre divulgadas por el Banco Central de Nicaragua.

En el 2021, según cifras oficiales, la cartera de crédito vigente de 45 instituciones que regula la Comisión Nacional de Microfinanzas (Conami) ascendió a 9,520.1 millones de córdobas, es decir 2,764 millones de córdobas más comparado con lo que se tenía hasta diciembre del 2020.

Es decir que en el 2021, este sector consiguió un incremento de su cartera vigente de un 41 por ciento respecto a los 6,756.1 millones de córdobas observados al finalizar el año anterior.

El aumento de la cartera de crédito vigente en el 2021 significa una mejora sustancial respecto al desempeño que se observó en el 2020, en pleno impacto de la pandemia donde apenas se experimentó un incremento de este saldo de 9.91 por ciento.

Cabe mencionar, no obstante, que el desempeño elevado del sector en el 2021 podría estar influido a la incorporación de los saldos provenientes de Fundeser, que dejó se ser calificada como financiera y retornó a su categoría de microfinanciera. También se empezó a registrar en las cuentas de Conami los saldos de Finca, que también perdió su categoría, ambas impactadas por tres años de recesión a partir del 2018.

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La recuperación del microcrédito en el 2021 coincidió con el primer año de crecimiento de la economía, luego de tres periodos consecutivos en recesión. El Banco Central estima que el Producto Interno Bruto el año pasado se habría expandido a un ritmo de nueve por ciento, impulsado por varias actividades económicas.

De hecho, en el 2021 el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) cerró con un crecimiento de 9.7 por ciento, impulsado principalmente por actividades como explotación de minas y canteras, industria manufacturera, construcción, comercio, hoteles y restaurantes, entre otros.

«Los buenos resultados de la actividad económica observados a septiembre motivan al Banco Central de Nicaragua a realizar un ajuste hacia el alza a nuestra estimación de crecimiento económico para 2021, que ahora pasa de un crecimiento económico esperado de entre 6.0 y 8.0 por ciento a un crecimiento económico de entre 7.5 y 9.5 por ciento», dijo en diciembre del año pasado el presidente del BCN, Ovidio Reyes.

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Por actividad económica, el saldo de la cartera de crédito bruta de las instituciones de microfinanzas se concentró en: personales (42.31 por ciento), comercio (25.34 por ciento) y agricultura y ganadería (20.51 por ciento), representando en conjunto el 88.16 por ciento del total de la cartera.

Más préstamos en cobro judicial

Uno de los indicadores que no logra estabilizar el sector y retornarlo a los niveles observados en el 2019 son los cobros por la vía judicial. En el 2021 se cerró con un saldo de 55.8 millones de córdobas, que comparado con el 2020 (42.4 millones de córdobas) hay un aumento de casi 32 por ciento. En el 2019 este saldo apenas ascendía a 17.3 millones a diciembre.

Una situación similar se observó en los microcréditos vencidos, que son aquellos que muestran retraso en los plazos mensuales de pago. En el 2021 este saldo ascendió a 378.3 millones de córdobas, superior a los 306.2 millones de córdobas en el 2020, pero está muy por debajo de los 713 millones de córdobas al cierre del 2019.

Por su parte, los créditos reestructurados, que son aquellos cuyos términos originales del contrato del deudor fueron cambiados ante la dificultad de pagar su cuota mensual, ascendieron a 249 millones de córdobas, por debajo de los 315.4 millones en el 2020 y los 359.7 millones en 2019.

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Tres años de recesión provocaron un aumento en el desempleo, que el año pasado habría cedido ligeramente a medida que las actividades económicas intentan adaptarse al nuevo contexto económico nacional e internacional. El incremento de los sin trabajo impacta la capacidad de cumplimiento de estos de sus obligaciones con las instituciones financieras.

Crecen las utilidades

Un mejor desempeño en la colocación de crédito permitió al sector también registrar una mejora sustancial en sus utilidades. Según las cifras del Banco Central el año pasado, la utilidad neta del sector fue de 778.7 millones de córdobas, el cual significó un crecimiento interanual de 123.3 por ciento (348.7 millones a diciembre 2020).

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«La rentabilidad de las microfinancieras, medida a través de los indicadores de utilidades netas sobre activos totales (ROA) y patrimonio (ROE) fueron de 6.5 por ciento y 26.8 por ciento, respectivamente, los cuales resultaron superiores a los registrados en diciembre 2020 (3.8 por ciento y 15.8 por ciento, respectivamente)», especificó el BCN.

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