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La Iglesia y la libertad

El obispo de la diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la de Estelí, monseñor Rolando José Álvarez, dijo una excelente homilía sobre la libertad en la misa del domingo 9 de enero oficiada en la catedral matagalpina. 

El tema de la libertad es de primer orden en la situación actual de Nicaragua y la iluminación de la Iglesia católica al respecto es fundamental. 

Monseñor Álvarez explicó que la libertad, además de la dignidad humana, “es otro pilar  sobre el que debe reconstruirse Nicaragua… La libertad es la medida de la dignidad y de la grandeza del hombre”, expresó el obispo  citando lo dicho por el papa y ahora santo Juan Pablo II, en un discurso que pronunció en las Naciones Unidas en 1986.

Parafraseando al inolvidable papa de la Iglesia católica que estuvo dos veces en Nicaragua, una durante “la noche oscura” y la otra cuando  temporalmente brillaba la libertad, el obispo Álvarez afirmó: “La libertad es la medida de la dignidad y de la grandeza de los pueblos. Sin libertad no puede construirse una opción nueva de país…

“La libertad debe cultivarse por el Estado y la sociedad para alcanzar una convivencia plena y constructiva. La libertad es autodeterminación, un acto de responsabilidad y un valor que permite el orientar las acciones humanas hacia la comprensión, el respeto y la tolerancia, permite inspirar la construcción de un modelo de sociedad abierta y democrática, que aspira a la paz.”

La doctrina de la Iglesia católica sobre la libertad está contenida en su Catecismo y es predicada, interpretada  y practicada por sus pastores: obispos, presbíteros y diáconos. En el Catecismo se define la libertad como “el poder, radicado en la razón y en la voluntad, de obrar o de no obrar, de hacer esto o aquello, de ejecutar así por sí mismo acciones deliberadas… El derecho al ejercicio de la libertad es una exigencia inseparable de la dignidad de la persona humana…”, asegura el Catecismo. 

Es importante mencionar al respecto, que el eminente intelectual mexicano Enrique Krauze, en un artículo publicado el 15 de febrero de 2016 en la revista Letras Libres con el título “La Iglesia y la libertad” (que lo hemos tomado prestado para titular este editorial), señala que la defensa de la libertad individual y política que practicó en su pontificado el papa Juan Pablo II,  fue un factor clave en la derrota del totalitarismo soviético.

Con respecto al actual papa Francisco, Krauze señala que “Admirablemente, ha seguido la senda de la justicia social predicada por sus grandes predecesores… Pero ha guardado silencio ante las tiranías de su propio continente: la dictadura cubana –la más antigua del continente— y el despótico gobierno venezolano que inflige a su pueblo una tragedia humanitaria.” El analista mexicano  –quien no menciona a Nicaragua porque ese artículo fue escrito más de dos años antes de los acontecimientos de 2018— sostiene que “Un papa que cree en la libertad cristiana (de cada individuo, de cada conciencia, de cada alma) debería al menos criticar a esos regímenes.”

Es una opinión que compartimos y la hacemos propia.

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