A dos años de que el mundo descubriera el virus del SARS-CoV-2, Centroamérica sigue luchando por acceder equitativamente a las vacunas contra el covid-19 y la mayoría de los gobiernos mantienen continuas negociaciones con los fabricantes para asegurar la cobertura de inmunización en la población, con excepción de Nicaragua, que es el último en la lista de los países que tienen más dosis contratadas. Por ahora no se conoce que la dictadura de Daniel Ortega tenga nuevos contratos con sus aliados de Rusia y Cuba.
Entre febrero y diciembre de este año Nicaragua ha adquirido más de 14 millones de vacunas contra el covid-19, de las cuales el 60 por ciento de esas corresponden a compras directas realizadas por el régimen. Sin embargo, aunque esta cifra pareciera alentadora, aún deja al país en la cola de los gobiernos centroamericanos que actualmente gestionan la contratación de biológicos, en momentos en que ómicron acecha a la región.
Un artículo publicado por la Americas Society Council of the Americas (AS/COA) sobre el avance de la vacunación anticovid en la región —que comparte un apartado referente a las vacunas que han contratado los países hasta el 17 de diciembre—, muestra que Nicaragua está entre los últimos tres puestos (por arriba de Uruguay y Paraguay), de los que menos antídotos ha comprado para atender y proteger a su población frente al virus.

El país no reporta nuevas negociaciones para comprar vacunas de las que ya firmó —y han entregado parte de las dosis— con los fabricantes Cuba y el Fondo Rotatorio, que coordina la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El gráfico refleja que Nicaragua solo tiene contratada las vacunas cubanas Abdala y Soberana, pero estas corresponden a la negociación de siete millones de dosis que anunció el régimen orteguista en octubre, y que hasta ahora se han entregado un poco más de tres millones.
Guatemala reporta la contratación de 8 millones de dosis de Sputnik V; El Salvador espera más de nueve millones de dosis de las vacunas AstraZeneca, Pfizer, Sinovac y Sinopharm; Costa Rica más de 10 millones de Pfizer y AstraZeneca; Honduras más de 12 millones de dosis entre Pfizer, Sputnik V y AstraZeneca; Panamá prevé obtener más de 14 millones de dosis entre Pfizer, Sputnik V y AstraZeneca.
«Vemos el número total de dosis de vacunas Covid-19 contratadas, tanto aseguradas como solicitadas, a través de los acuerdos de compra gubernamentales. Las dosis solicitadas están incluidas en los acuerdos, pero los países no están obligados a comprarlas», aclara la publicación de AS/COA.
¿Dónde están los fondos?
Desde que se estableció la pandemia en Nicaragua, los organismos internacionales han desembolsado fondos para contrarrestar la emergencia en el país, en los que se puede incluir la compra de vacunas, porque los fondos no traen condicionantes, sin embargo, hasta ahora el único préstamo que está bajo este concepto son los 100 millones de dólares que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó a Nicaragua en junio de este año para la adquisición de vacunas contra la covid-19.
También el Fondo Monetario Internacional (FMI) entregó en agosto pasado al Gobierno de Daniel Ortega el equivalente a 353 millones de dólares, para que los utilizara para atender el impacto de la pandemia, incluida la compra de vacunas.
Los flujos del FMI forman parte del programa de asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG), que el año pasado lanzó el organismo para ayudar a los países socios a afrontar el impacto de la pandemia, por un monto equivalente a 650,000 millones de dólares. La idea del programa y del cual se benefició Nicaragua es que cada país reciba un monto proporcional de su cuota DEG, el cual puede ser cambiado en divisas con otros países.
En una gráfica explicativa, el Fondo señala que los gobiernos al cambiar sus DGE —que es el instrumento financiero de reserva del organismo—por divisas, pueden por ejemplo utilizar esos flujos para comprar vacunas.
Pero en 11 meses, Nicaragua ha recibido 14,73,970 dosis anticovid, de las cuales 8,565,640 fueron compradas y 5,508,330 donadas, pero debido al manejo hermético de Ortega sobre la pandemia, es imposible conocer los detalles de las compras que ha realizado el régimen. Es decir cuánto se ha pagado en valor por esas dosis adquiridas.
En medio de secretismo y hermetismo, el régimen ha hecho negocios con la Federación de Rusia para comprar 1.9 millones de vacunas Sputnik V y 3.6 millones de dosis de Sputnik Light. En un primer momento se reportó que la adquisición de la Sputnik V representaría un costo de 49.9 millones de dólares, de acuerdo con el proyecto de compras de vacunas Covid-19 presentado en enero por el régimen, pero se desconoce si este es el monto final.
Hasta ahora, la única adquisición que la dictadura ha reportado el costo real es de la reciente compra de 2.5 millones de dosis de AstraZeneca realizada el 17 de diciembre al Fondo Rotatorio por 15.8 millones de dólares, de las cuales ya se entregó 1.2 millones de dosis.
Desde un inicio de la pandemia, el régimen ha querido hacer negocios con la fabricación de las vacunas rusas desde la planta Mechnikov, en Managua; y según el embajador de Rusia en Nicaragua, Alexandr Jojólikov, para enero de 2022 el país podría tener listo su primer lote de fármacos para iniciar su abastecimiento y producción.
Aunque las aspiraciones, tanto de Nicaragua como de Rusia, es producir las vacunas Sputnik V y Sputnik Light en Managua, el régimen no ha informado ni a sus medios de propaganda de dónde se sacarían los fondos para este proyecto que se ha venido anunciando desde agosto del año pasado.
Así avanza la vacunación en Centroamérica
Aunque datos de la Organización Panamericana de la Salud ubica a Nicaragua por delante de Honduras y Guatemala en el avance de la vacunación contra el covid-19, con 39.98 por ciento de cobertura frente a los 39.28 y 24.76 respectivamente; hay que recordar que el país tiene una menor densidad poblacional en comparación a estos dos países, que lo hace llegar más rápido a la meta de inmunización. Es decir, Nicaragua cuenta con 6.7 millones de habitantes, Honduras un poco más de 10 millones y Guatemala 18.2 millones.
A nivel centroamericana, y según la OPS, Costa Rica alcanzó el 67.02 por ciento de cobertura sobre su población de 5.1 millones de habitantes; Panamá con 63.95 por ciento sobre los 4.3 millones de habitantes; seguido de El Salvador con 63.32 sobre los 6.5 millones de habitantes.
Según los expertos de la OPS, los países deben tener al menos el 70 por ciento de cobertura poblacional de vacunación para lograr una inmunidad de rebaño, aunque ahora debido a la circulación de las nuevas variantes, este porcentaje es recomendada para contener la propagación desenfrenada del virus del SARS-CoV-2.