Cuando Nonito Donaire enfrentó a Naoya Inoue bajó hasta 116 a pesar que el combate era en 118, pero se dio cuenta que su organismo estaba tan flexible que le podía exigir pelear en las 115 libras. Con 39 años Donaire tiene la motivación de un novel. Recientemente defendió su cetro del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) de las 118 libras contra Reymarkt Gaballo a quien noqueó en cuatro asaltos con un poderoso gancho al hígado. Durante el pesaje oficial le preguntaron al filipino sobre futuros rivales y disparó: “Me gustaría enfrentar al ganador entre Román González y Juan Francisco Estrada o tener la revancha contra Naoya Inoue”.
Si Román González derrota al Gallo Estrada ¿Qué pasaría en un enfrentamiento ante el filipino? Chocolatito tiene cinco años menos, sin embargo, hay más motivación en la esquina de Donaire que la del nicaragüense, que piensa retirarse en 2022. No obstante, Donaire ha sido mucho más maltratado a lo largo de su carrera si se compara con la del nicaragüense que solamente ha sufrido ante Rungvisai y Carlos Cuadras. Donaire ha tenido peleas duras como la de Guillermo Rigondeaux, el nocaut que le propino Nicholas Walters, la derrota ante Jessie Magdaleno y la de Carl Frampton parecían quitarles años de vida boxística, su carrera estaba en el borde del retiro, pero encontró un renacimiento ante Naoya Inoue, que también lo castigó mucho.
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Donaire le sacaría mucha ventaja a Román en la capacidad de asimilación. Chocolatito demostró ser frágil en las 115 libras: Cuadras le desfiguró el rostro y Rungvisai le partió la cara en una combinación de cabezazos y golpes, entretanto el filipino pasó la prueba de fuego sobreviviendo ante Naoya Inoue, intercambiando metralla y hasta se dio el lujo de ponerlo en malas condiciones, algo que parecía imposible.
Una de las ventajas de Chocolatito es su armamento. González tiene la habilidad de tirar más de mil golpes por pelea y abrumar a sus oponentes, sin embargo, Román buscaría la pelea en corto y Donaire la distancia para que sus alargados brazos descarguen su furia con contundencia. Chocolatito tomaría el riesgo de entrar y ser castigado tratando de abrirse paso para la pelea en corto. Otro de los puntos en los cuales Román saldría perjudicado es en el peso, aunque Donaire marque 115 libras subiría en 130 libras o más el día de la pelea, por lo que Chocolatito tendría que medirse a un peleador muy por encima de su categoría como está acostumbrado.
En conclusión, si Román y Donaire se enfrentaran las posibilidades que el nicaragüense salga con el triunfo son muy remotas y estaría en riesgo de ser noqueado por la letal pegada del filipino.