El Real Estelí y Diriangén han protagonizado tres finales llenas de polémicas. LA PRENSA/ CORTESÍA

Árbitros agredidos, trofeos destrozados y aficionados heridos. Los cinco escándalos en finales del futbol nacional

Te presentamos las cinco finales que son más recordadas por las alteraciones que ocurrieron dentro y fuera de la cancha

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La rivalidad sigue intacta, aunque los tiempos han cambiado. El Diriangén y Real Estelí, quienes disputarán un título por decimoctava vez en la historia a partir de este sábado, protagonizan el clásico nacional de Nicaragua. El partido genera mucha tensión dentro y fuera de la cancha, que muchas veces han terminado en escándalos en cualquier instancia, incluyendo las finales, donde poseen tres de los cinco momentos más lamentables de la Liga Primera.

Diriangén vs. Real Estelí en 2008. El partido de ida terminó sin goles y en la vuelta en Diriamba el Real Estelí ganó 0-2. Uno de los tantos lo marcó Franklin López, quien había salido del Diriangén el torneo anterior y ese fue uno de los detonantes de la afición. Los testigos de ese momento recuerdan disparos en afuera del estadio Cacique y gas lacrimógeno por todas partes que los forzó a tirarse al piso para evitar mayor afectación.

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Diriangén vs. Real Estelí en 1991. Fue la primera final de un clásico nacional disputada en el Estadio Nacional Dennis Martínez de Managua. Mauricio Cruz, exjugador del Diriangén en ese tiempo, señaló que un disparo de un aficionado esteliano provocó un lesionado, pero aseguró que no fue de consideración. El duelo terminó 1-1 en el tiempo reglamentario y el Tren del Norte se impuso 7-6 en la tanda de penalti.

Ferretti vs. Diriangén en 2010. Una aparente falta en el área que no fue señalada enardeció a los jugadores y afición del Diriangén en el estadio Cacique. El equipo local había perdido 1-0 el primer desafío y estaba ganando 2-1 por lo que ese penalti les daría el campeonato. Los fanáticos saltaron al terreno de juego, rompieron el trofeo y robaron los bolsos de los colegiados. Los jugadores se fueron contra el árbitro René Guerrero y su asistente Ronaldo Espinoza por no ver la falta. El saldo fue la suspensión de la cancha por tres fechas, una multa económica de cinco mil córdobas y la sanción de 10 jugadores, más dos miembros del cuerpo técnico.

Búfalo vs. Conarca en 1980. El partido estaba 1-0 a pocos minutos del final de Búfalos de Managua. El árbitro Eddy Benard decretó un penalti a favor de los capitalinos y la barra del equipo diriambino se metió al campo para linchar al colegiado en el campo de la UCA. En esa época LA PRENSA publicó la imagen de Benard y su asistente Roger Medrano corriendo para salvar sus vidas. La federación reprogramó lo que faltaba del duelo una semana después. Guillermo Cerda ejecutó el penalti y los fanáticos diriambinos volvieron a meterse en el campo para agredir a los árbitros. Esta final es recordado por muchos como la más escandalosa porque aseguran que los pleitos llegaron hasta el Siete Sur.

Real Estelí vs. Diriangén en 2004. La fiesta se convirtió en tragedia el 25 de abril de 2004. El Estelí ganó 0-1 la ida en Diriamba y tenía controlado al Diriangén en la vuelta. Todos se preparaban para celebrar un título más cuando se escuchó una explosión y el cuerpo de Reynaldo Galeano salió por el aire. El muchacho era miembro de la barra brava y encargado de regar la pólvora para tener un espectáculo de luces de acuerdo al momento. La libra y media de explosivos detonó antes de lo esperado y por donde Galeano la estaba regando cercenándole sus brazos, la pérdida del ojo izquierdo y lesionados en la pierna izquierda. Es la tragedia más grande en la historia del futbol nacional.

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