Livio Bendaña (izquierda) jugó durante 16 temporadas en la primera división con Diriangén, Hermanos Molina, Juventus y Ferretti. LA PRENSA/ CORTESÍA/ LUIS SÁENZ CORDERO

Livio Bendaña, goleador histórico: «Nuestra generación era técnicamente mejor»

El goleador histórico de la Liga Primera repasa su carrera y analiza la evolución del futbol nicaragüense en los últimos años

La última generación de grandes goleadores nacionales se vio en la década de los 90. El nombre de Livio Bendaña era uno de los que encabezaba ese grupo con sus tres títulos de goleo (1990, 1995-96 y 1996-97) y un subcampeonato (1991). Se retiró en la temporada 1999-00 como campeón nacional con Diriangén, donde vivió su mejor etapa. Desde que se colgó los zapatos no se volvió a ligar a ningún club, pero sí ha estado cerca del futbol nacional, al que siempre da seguimiento incluso en Estados Unidos donde actualmente vive desde hace tres años.

“Estoy básicamente retirado, vivo de mis negocios en Nicaragua y acá”, explica Bendaña, de 52 años, quien señala que nunca tuvo intención de mantenerse ligado al futbol porque desde antes de retirarse empezó a trabajar en su carrera de Administración de Empresas Agropecuarias y se dedicó a ejercerla. Además revela en esta entrevista con LA PRENSA sus mejores momentos, su visión del futbol nicaragüense en su época y la actual, el mejor once en los últimos 40 años y sobre su exclusión del Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense.

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Campeón de liga y campeón goleador con el Diriangén y Ferretti, ¿con cuál de esas etapas se queda?

Mi mayor logro a nivel individual lo tuve en Ferretti cuando impusimos (junto a César Rostrán) el récord de 25 goles en una etapa regular (1996-97), pero me quedo con la etapa en el Diriangén, sobre todo la primera, por cómo te hace sentir la gente y uno lo siente más como diriambino.

Marcó 148 goles en Liga Primera, destacó con clubes y selecciones nacionales en torneos internacionales, ¿por qué nunca jugó en el extranjero?

Ofertas concretas nunca tuve y siempre quise seguir estudiando, me enfoqué en sacar mi carrera y mucha gente no entendió eso. Además en el tiempo de nosotros el futbol no era profesional, no vivías de eso. Cuando jugué con la Selección de Centroamérica (en 1995), Claverí (Walter Claverí, técnico guatemalteco) me dijo que me haría un contacto para jugar allá, pero ahí quedó. En Costa Rica y El Salvador, un par de veces, se me acercaron personas preguntando si me gustaría jugar ahí, pero una oferta como tal no tuve, nunca hubo un seguimiento.

Juan Barrera o Samuel Wilson, ¿quién es el mejor jugador de los últimos 21 años?

Estos dos jugadores son los más talentosos de los últimos tiempos. El caso de Samuel me gustaba su estilo de juego, pero me quedo con Juan Barrera por lo hecho con la selección, estar en esos momentos claves te hace entrar a la historia del futbol de un país. Juan solo ha quedado a deber en el extranjero porque no lo ha logrado ser siempre titular, le ha faltado consolidarse en ese sentido, eso lo hubiera catapultado a ser el más grande de todos, pero de hecho es uno de ellos.

¿Quiénes son los más grandes de todos los tiempos?

Es una lista complicada. Hay mucha historia y hay que respetar porque hay cosas que viví y otras me las han comentado, no contamos con estadísticas y videos que te puedan decir con certeza quién es quién, sin embargo me inclino por Róger Mayorga, Salvador Dubois, Juan Barrera, Manuel «Catarrito» Cuadra Gutiérrez, Peché Jirón y Eduardo Siero.

Livio Bendaña es uno de los grandes goleadores del futbol nicaragüense. LA PRENSA/ CORTESÍA/ LUIS SÁENZ C.

¿Cómo estaría conformado un once ideal de los jugadores que usted vio jugar?

Es difícil armar uno once, pero sin incluirme en una alineación de los últimos 40 años sería: en la portería Juan Orellana; defensas: Otoniel Olivas, Armengol González, David Solórzano, Josué Quijano; contención Kairo Sandino; creativo Mauricio Cruz; mediocampistas ofensivos Juan Barrera y Carlos Chavarría; delanteros: Samuel Wilson y César Rostrán.

¿Cree qué en sus tiempos habían mejores jugadores que ahora?

El futbol ha evolucionado y han salido buenos jugadores, pero hay muchos con deficiencias técnicas en primera división, se mira por como recepcionan y se perfilan, no lo hacen de forma correcta orientando el balón y no lo cubren con su cuerpo adecuadamente. Rápido lo identificas. Hay muchos jugadores en primera y algunos en selección que no cumplen con esas condiciones básicas para estar en un nivel élite. Antes habían jugadores técnicamente mejores, hoy en día miras en primera una deficiencia técnica visible.

Entonces, su generación era mejor a la actual…

A nivel individual técnicamente nuestra generación era mejor, a nivel colectivo es esta porque los resultados lo demuestran. En la época de nosotros siento que había cualidades técnicas de ciertos jugadores muy superiores y eran reconocidas cuando salíamos a jugar, decían: ‘El nueve y siete de Nicaragua, ¡qué calidad de jugadores’. La selección actual juntó un grupo que sacó resultados y eso depende de quién dirige al equipo y lo para tácticamente, y a esta generación hay que reconocerle que dieron un salto cuantitativo.

Siendo ustedes mejores técnicamente, ¿jugaban un mejor futbol que ahora?

No, el futbol de ahora es mejor porque hay mejor infraestructura que ha permitido evolucionar. Nosotros empezamos jugando en la cancha del Santa Cecilia, que era fea. Ibas a Estelí a jugar a una cancha de beisbol, sin pasto y un lodazal. En Chinandega era un atentado jugar por muchas cosas: el aficionado estaba al borde la línea, la gente se agredía físicamente. Hoy los campos son mejores y se elabora un mejor juego.

¿Cómo explica lo conseguido por la selección en los seis últimos años sin contar con grandes jugadores técnicamente?

El futbol ha evolucionado, hoy en día es una liga más profesional, hay mejores procesos de selección menores y las condiciones son mucho mejor, quizás no las óptimas como debieran ser. Además se han realizado partidos de fogueos, hay ciertas cosas que se están haciendo mejor, aunque no lo ideal, y les ha ayudado. Fue una fusión de muchas cosas: se lo creyeron, trabajaron con un técnico (Henry Duarte) que supo sacar lo mejor de ellos y se dieron los resultados.

Hay quienes señalan que su generación y la siguiente le tocó enfrentar a selecciones fuertes en eliminatorias y no pequeñas islas del Caribe. ¿Cree que la generación de Barrera y compañía le ha favorecido esos rivales accesibles?

No hay que restarle méritos porque han puesto en alto al futbol nacional. En el 2004 se jugó con islas (Antillas Holandesas) en eliminatorias y se perdió, en cambio esta generación jugaron con islas pequeñas y ganaron, además lo hecho ante Jamaica, que está entre top de selecciones de Concacaf, no se puede obviar, más la victoria sobre Haití. Se han enfrentado a pequeñas y grandes selecciones y han realizado buenas presentaciones. Admiro mucho a esta generación porque rompió un esquema amateur y dio paso a uno más profesional. Desde nuestro tiempo se hablaba que era el despegue del futbol y ellos con condiciones mínimas en un inicio lo lograron, aprovecharon esa oportunidad que nos hubiera gustado a nosotros explotar. La historia le dará su lugar por lo logrado y estoy seguro que vendrán mejores cosas.

¿Cuáles fueron los mejores momentos de su carrera?

Un gol en una semifinal ante el América. Ganábamos 2-1 y se nos fueron arriba 3-2. La gente ya se había ido del estadio y empaté en los minutos finales. Al escuchar el gol regresó la afición. De ese gol mucha gente se acuerda hasta hoy. Después en tiempo extra le metimos dos goles y clasificamos a la final. Cuando hicieron la selección de Centroamérica hice el gol de la victoria 2-1 ante Guatemala en 1995. Haber jugado contra el Mágico González (eliminatorias mundialista de 1992) y cambiar la camisa con él. Se sorprendió porque yo le di la camisa de otro año y no la de ese juego. Le expliqué que no podía porque solo esa teníamos. Me dijo: «Tranquilo»… y me dio un abrazo y una palmadita en la cabeza.

Aún conserva la camisa del Mágico…

Lamentablemente no. A veces me la ponía para a entrenar, porque no teníamos uniformes de entreno en cierta etapa, y alguien se me guindó y la rompió. Es una lástima. Ahora me duele. Fue el rival más complicado y emblemático que enfrenté, ni siquiera dimensionaba lo que significaba en ese entonces, hasta ahora.

¿Qué defensa le costó superar siempre en su carrera?

Un defensa central de Masaya, Gustavo Montenegro, era top, de selección. Otoniel Olivas sin dudas era un defensa fuerte, también a Héctor “el Indio” Pérez, no te le ibas ni a Mario González.

Tiene números para estar en el Salón de la Fama , pero no ha sido exaltado, ¿por qué piensa que ha sido apartado todo este tiempo?

La verdad no sé, no he pensando eso. Me pidieron mi currículo hace unos años, me preguntaron si estaría dispuesto a viajar y dije que sí, pero después no me volvieron a contactar.

El día que sea exaltado su carrera estaría completa…

Sería algo bonito porque al final todo tu esfuerzo se ve reflejado en este tipo de reconocimiento. Al final debe estar el que merece, no se puede apagar la luz de uno para hacer brillar a otros. Nuestro futbol en esa época no era profesional y no llevaban los datos como ahora para darle su lugar a cada quien. Creo que el mayor reconocimiento te lo da tu generación de compañeros, técnicos y aficionados, quienes saben quién es quién y te dan tu lugar.

Deportes Azul y Blanco Selección Nicaragüense de Futbol archivo

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