La Defensoría Pública logró un acuerdo con la Fiscalía que le permite a Alejandro Vargas Avilés, de 84 años, obtener una pena reducida de ocho años de prisión por el delito de abuso sexual, en perjuicio de una niña de 11 años.
Como parte del acuerdo alcanzado entre la parte acusadora y la Defensoría, el octogenario se declaró culpable del delito de abuso sexual, en la primera audiencia del juicio la mañana de este jueves.
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A la pregunta de la jueza Fabiola Betancourt si se declaraba culpable del delito de abuso sexual, el anciano respondió afirmativamente y de igual manera contestó cuando la judicial le interrogó si la aceptación de hechos la hacía libre de presiones.
Acuerdo generoso
El entendimiento entre el Ministerio Público y la Defensoría Pública significa una reducción de cuatro años de prisión al reo confeso, en relación con la pena mínima.
El Código Penal establece que quien sea declarado culpable del delito de abuso sexual en perjuicio de niño, niña o adolescente, será castigado con 12 años de prisión.

Pero en este caso la Defensoría logró para el abusador sexual una pena atenuada o reducida, es decir por debajo de la mínima, según lo establecido en el Código Penal.
Hechos aceptados
Al declararse culpable en el Juzgado Primero Especializado en Violencia de Managua, Alejandro Vargas Avilés reconoció que el pasado 11 de junio en un barrio del Distrito Seis de la capital abusó de la niña.
En mayo del 2021, Alejandro Vargas llegó a la casa de la víctima para compartir pasajes bíblicos con la mamá de la menor, aprovechando que ambos son de la religión evangélica.
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El pasado 11 de junio el anciano —quien tiene problemas auditivos— le pidió a la niña que lo condujera por un callejón aduciendo que estaba «sombreado» y que por su edad no se podía exponer al sol.
Una vez que avanzaron varios metros sobre el callejón, el octogenario con la mano derecha tomó de la espalda a la menor víctima y acto seguido se puso frente a ella para hacerle tocamientos lascivos en los bustos.