Al final de la Ilíada, en el canto XXIV, titulado Rescate de Héctor, Homero menciona a Troilo, el hijo menor de Príamo, rey de Troya.
Por la mediación de Zeus, Aquiles ha decidido entregar a Príamo el cadáver de su hijo, Héctor, después de arrastrarlo y dejarlo a la intemperie durante doce días. Pero pide a cambio un rico rescate.
Príamo llama a sus hijos para que carguen los carros en los que llevará los valiosos obsequios del rescate. Homero los menciona por sus nombres: Heleno, Paris, Agatón, Pamón, Antífono, Polites, Deífobo, Hipólito y Dío.
El rey troyano increpa a los nueve hijos –dice Homero— y los apremia: “¡Daos prisa, malos hijos ruines! Ojalá que en lugar de Héctor hubieseis muerto todos en las veleras naves… Al divino Méstor, a Troilo, que combatía en carro, y a Héctor que era un dios entre los hombres y no parecía hijo de un mortal, sino de una divinidad, Ares (el dios de la guerra) les hizo perecer; y quedan los que son indignos, embusteros, danzarines, señalados únicamente en los coros y hábiles en robar al pueblo corderos y cabritos…”.
Evidentemente Príamo tenía muy mala opinión de sus hijos varones, aparte de los difuntos Héctor, Méstor y Troilo a los que elogia.
Héctor ha muerto en combate con Aquiles, quien también mata a Troilo pero a este lo asesina.
Troilo era muy joven, no había cumplido veinte años cuando Aquiles lo mata para evitar que se cumpla la profecía de que si el menor de los hijos de Príamo llegaba a esa edad, Troya jamás sería vencida.
Tetis, la diosa marina madre de Aquiles que, según Homero, lo acompaña día y noche en la guerra, revela al hijo la profecía y le dice que debe matar a Troilo para que no llegue a cumplir los veinte años de edad.
En una salida de Troilo de la ciudad Aquiles lo embosca, lo derriba del caballo y lo toma del cabello para degollarlo con su espada. Troilo logra zafarse y se refugia en un templo cercano de Apolo. Pero Aquiles lo sigue y lo mata justo al pie de la estatua del dios protector de Troya.
Sobre Troilo el escritor británico William Shakespeare escribió una obra titulada Troilo y Crésida y el argumento va más o menos de la manera siguiente:
Transcurre el séptimo año de la Guerra de Troya. Troilo se ha enamorado de Crésida, la bella hija del adivino griego Calcas, o Calcantes, quien ha desertado de los campamentos aqueos y se ha pasado al bando troyano.
Troilo es tímido, no se atreve a declarar su pasión a Crésida y pide a Pándaro, hermano de Calcas, que le ayude a conquistarla. Pero Crésida dice no tener interés en el príncipe troyano.
Por fin Pándaro la convence de que acepte a Troilo, pero cuando ya los amantes están juntos, Calcas propone a Príamo que entregue a Crésida a los griegos a cambio de Antenor, que está prisionero de ellos.
Crésida es llevada ante Agamenón, el líder militar griego, quien está acompañado por Néstor, Aquiles y Patroclo, quienes acarician y besan a la mucha. Solo Odiseo, que también está presente, se rehúsa a tocarla y más bien la acusa de lasciva.
De alguna manera Troilo aparece en el campamento griego y pregunta por Crésida. Ella está con Diomedes en su tienda, le dice Odiseo: Allí está en efecto y Troilo los ve en un acercamiento romántico. Afuera, junto a Troilo, está Tersites quien acusa a Crésida de ser una prostituta.
Héctor va a pelar contra Aquiles y es acompañado por Troilo, quien al morir su hermano mayor sentencia que eso es el fin de Troya. La obra de Shakespeare termina presentando a Pándaro enfermo, desgraciado, despreciado por Troilo y lamentándose de que no le agradecen sus servicios de mediador.
Es interesante la historia de Shakespeare sobre Troilo que, según dicen, se inspiró en un antiguo poema medieval. Pero me parece mejor el mito “clásico” de que Troilo es asesinado por Aquiles para evitar que cumpla 20 años y Troya se vuelva invencible.