¿Será este el final de Erasmo Ramírez en las Grandes Ligas?

Erasmo Ramírez vive una etapa dura, pero su historial lo muestra como un lanzador esforzado que superó mil dificultades a través del camino

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Erasmo Ramírez, quien ha enfrentado incontables retos a través de su laboriosa carrera como lanzador de Grandes Ligas, quedó situado ante un nuevo desafío este viernes, mientras era extraído del roster por los Tigres de Detroit.

Ramírez no pudo sostenerse en medio de una temporada particularmente difícil para él. Acumulaba 1-1 y 5.74 en 17 relevos este año, mientras admitía nueve carreras limpias en los últimos diez episodios laborados con los felinos.

En este tramo (los últimos diez episodios), Erasmo acumuló 0-1 y 8.10 y además puso en peligro un triunfo que los Tigres obtuvieron ante los Cardenales. Le dieron el juego 4-0 y lo entregó 4-3, obligando a más ayuda del bullpen.

De modo que lo que más se temía, ocurrió ayer, mientras el nica era designado por asignación, lo que significa que en un período de siete días puede quedar libre, ser enviado a las Ligas Menores o ser reclamado por otra organización.

A sus 31 años y con cifras realmente discretas, el mercado de Ramírez es bastante reducido. Sin embargo, no se debe descartar la posibilidad de que un equipo, urgido de lanzadores, decida tomarlo en un contrato de Ligas Menores.

El problema con Erasmo, es que mientras los estándares de las Grandes Ligas se han movido significativamente, él lo ha hecho a pasos bastante lentos y ha quedado en desventaja, a pesar de su experiencia y los recursos que dispone.

Por ejemplo, Ramírez tuvo este año, un promedio de 90.6 millas en su bola rápida. El average de las Grandes Ligas anda por 93.7 millas en esta temporada, de acuerdo a Fangraphs. Y él había mejorado. En 2020 lanzó a 89.4 millas promedio.

Pero en una época en la que cada equipo tiene a varios tiradores de 100 millas, los bateadores están más avispados. Se han adaptado a los nuevos retos y Erasmo, al igual que pasó con JC Ramírez, ha quedado a merced de los rivales.

El año pasado, cuando lanzó para los Mets, Ramírez logró que el 42.5 por ciento de los batazos que le conectaron, fueran por el piso. Este año, ese rubro bajó a 37.3 por ciento y le dieron más elevados (34.9) que en 2020 (25.0).

Estos detalles podrían parecer insignificantes, pero son decisivos cuando el lanzador no es un ponchador, como es el caso de Erasmo. Así que si le batean más elevados y los contactos son más duros, los resultados son terribles.

Los contactos duros (hard contacts) son aquellos batazos que tienen una velocidad de salida, al ser impactados por el bate, superior a 95 millas. En el caso del nica, un 39.8 por ciento de los batazos que le dieron estaban en ese nivel.

Y resulta elemental que, a batazos más fuertes, hay menos oportunidades para los defensores de atrapar la bola. De ahí que se busque que los lanzadores no ponchadores, traten de obligar a contactos débiles y este no fue el caso.

Sin embargo, yo me resisto a creer que ya no haya espacio para Erasmo. Un lanzador con diez años de experiencia y sin un costo elevado, puede ser interesante para cualquier equipo, sobre todo de esos que están casi eliminados.

Pero sea cual sea el final, Ramírez ha sido un atleta esforzado y logró avanzar hasta niveles que nadie anticipó. Y en 2015, por ejemplo, llevó su pitcheo a niveles estelares, al concluir con 11-6 y 3.75 en 163.1 innings con 126 ponches.

A través de su carrera, iniciada en 2012, Ramírez ha acumulado 33-40 y 4.37 en 681.2 innings, con 526 ponches en 216 partidos, pero más que eso, Erasmo ha sido un ejemplo de superación y llegó hasta donde nadie lo imaginó.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

 

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