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No ha existido en Nicaragua un pugilista tan afortunado, y al mismo tiempo, tan desventurado como Carlos “Chocorroncito” Buitrago, cuyo último capítulo incluye una suspensión de su combate por título mundial, debido a que no pudo dar el peso requerido.
Buitrago tiene ahora 29 años y el aspecto de un atleta sufrido, con unos ojos menos vivaces y una sonrisa menos expresiva, pero cuando asomó en el boxeo transmitía una emoción singular y parecía dotado de todo el equipaje para escribir una gran historia.
Disponía de una técnica llamativa, buen manejo de ambas manos, precisos desplazamientos en el ring y una intensidad llamativa que podía compensar la ausencia de una pegada fulminante entre su arsenal.
Sin embargo, su carrera quedó a una distancia abismal de la fama que le precedía, después de un brillante recorrido como púgil aficionado y un despegue estupendo en el boxeo profesional, en el que comenzó en 2008.
Ahora Chocorroncito es la referencia del boxeador que ha tenido más oportunidades de disputar una corona mundial (seis veces) y no ganar ninguna. Es ejemplo del mal ejemplo en términos deportivos, por tantas posibilidades desperdiciadas. Y del cual todos debemos aprender.
Buitrago inició con 26-0 en sus primeros 27 enfrentamientos (tuvo una pelea no celebrada, un no contest) y cuando disputó una primera corona en 2013 frente al filipino Merlito Sabillo, que terminó en empate, lo hizo con todo el mérito. Se había ganado esa oportunidad titular.
Después lo que vimos fue a un muchacho bien manejado, que perdió entusiasmo por el entrenamiento serio, que se metió en dificultades fuera del tinglado y que se le cuestionó su entrega en los duelos cumbres.
Y así pasaron una tras otra las oportunidades de ser campeón y él no las aprovechó. Los entendidos consideraron que tenía todo para ser un monarca, pero el extra que se necesitaba para imponerse, no lo mostró.
Nadie en Nicaragua dispuso de tantas oportunidades como Buitrago, pero nadie las ha malogrado tanto como él. Siempre pareció tan cerca de coronarse, pero al final el cetro lo esquivó. Ahora el colmo es que no pudo dar el peso y eso resulta grave.
Su combate contra Wilfredo Méndez, en Frisco, Texas, le iba a dar otro chance de disputar el cetro mínimo (105 libras) de la OMB, pero Chocorroncito no pudo dar el peso. Se afirma que lo más que bajó fue a 113 libras y el combate se ha cancelado.
Buitrago iba a pelear en una categoría en la que no disputa combate desde 2017. Y se movió de ese casillero porque precisamente no podía dar ese peso, pero cuando en el mes de mayo se le planteó esta oportunidad la tomó, solo para comprobar que ya no da más porque se ha exprimido.
«Es grave para Chocorroncito» porque dar el peso era una de sus principales virtudes en medio de tantas derrotas que ha sufrido últimamente, así que ahora perdió su gracia», dijo un entrenador.
Hay boxeadores que pasan una vida esperando por una oportunidad titular, pero en cambio, Buitrago no ha aprovechado ninguna de sus seis y ahora ni el peso pudo dar, qué lástima por él.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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