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Los días pasan y el calendario se agota, pero Rafael Estrada sigue ahí terco, muy firme, en la cima de los mejores bateadores. Y no solo se ha mantenido, sino que ha conseguido ampliar la ventaja sobre sus más cercanos perseguidores, en una llamativa consistencia desde el line up del Jinotega.
Estrada batea .421 (240-101) y está convertido en el único cañonero de .400 en el Pomares. El que le sigue, Dwight Britton, de la Costa Caribe, acumula .396. Y un poco más abajo, con .393, está Ofilio Castro, de los Dantos.
Lo de Estrada no es un asunto de sorpresas. Antes de esta campaña, Rafael había jugado otras 11 temporadas y acumulaba average de .315. Su posición natural ha sido la receptoría, aunque en Jinotega ha jugado en la primera base.
Desde que registró su primera temporada completa en el 2011, con 18 años, su promedio ofensivo fue .285 y quedó claro que su mejor herramienta era el bate. Y eso implicaba buen juicio, buena cuota de poder y consistencia.
En 2013, Estrada consiguió su primera campaña sobre los .300 con .325 (206-67), disparó cinco jonrones y remolcó 38 carreras siempre para Jinotega. No obstante, su mejor temporada fue en 2017, ya unido a los Dantos.
Ese año, Estrada, quien además es licenciado en relaciones internacionales, bateó para .360 (278-100) con 15 cuadrangulares y 71 remolques, una actuación destacada y más aún para alguien que jugó de receptor.
En 2018 bateó .400 aunque solo en 27 juegos y 87 turnos, pero es claro que Estrada batea y que lo que ha logrado ahora no es casualidad, sino la evolución de un muchacho (ahora de 28 años) que sabe mover el madero.
En su carrera, Rafael siempre ha recibido más bases por bolas que ponches (307 vs. 208) y este año no ha sido distinto. Recibe 40 bases y abanica la brisa solo en 11 ocasiones. Con el tiempo se ha vuelto un bateador más fino y ha mejorado su disciplina y selectividad en el home plate.
Esta temporada, además de batear para .421, tiene un porcentaje sobre las bases de .536, que es una exageración y en su slugging presenta .617, para un OPS de 1,153, que es espectacular y que retrata esta gran campaña.
No sabemos cuánto tiempo se mantendrá arriba Rafael y si será el campeón de bateo al final de la temporada, pero no hay dudas de su salto de calidad, algo que sintieron en carne propia los Dantos durante el fin de semana.
Aquí hemos tenido receptores de grandes habilidades con el bate, desde Vicente López, hasta Marlon Abea, pasando por Genaro Llanes y Tomás Guzmán, entre otros, pero se tendrá que incluir a Estrada en esa lista.
Su enorme aporte, no ha sido suficiente para sacar a Jinotega a la superficie, pero alguien que te batea .421, con nueve jonrones y 59 remolques, está eximido de toda responsabilidad por el fracaso de la tropa norteña.
Donde seguro lamentan su ausencia es en los Dantos, equipo que lo dejó de un lado y al que seguro habría hecho mejor con su bate y con su guante. De otro modo no habrían buscado canje con el Bóer por Janior Montes.
Sin embargo, en Jinotega ha tenido un impacto grande entre los fanáticos del equipo, que han encontrado en Estrada, una razón para ir al estadio en medio de la deprimente temporada de las Brumas en este campeonato.
Cuanto sos perseguido por adversarios del calibre de Ofilio, Britton y hasta Ramón Flores, no podés descuidarte, pero hay muchos entendidos que han anticipado su caída de la cima de los mejores bateadores, y en lugar de eso, Rafael se ha elevado más.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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