El partido lo decidieron los porteros Denovan Torres y Justo Lorente. El guardameta de Marathón se volvió protagonista en los primeros cinco minutos con tres atajadas que evitaron la sorpresa. En tanto, el cancerbero del Diriangén titubeó en la primera exigencia y cayó el gol (1-0) que decidió un juego falto de ritmo y desequilibrio, sobre todo de los nicaragüenses por su condición de locales.
Se esperaba más del Diriangén, presentando la nómina más compacta de los últimos 16 años ante un adversario de mayor jerarquía, pero no inalcanzable. La falta de rodaje del Marathón, que apenas se estrenaba esta temporada en la fase preliminar de la Liga Concacaf, era evidente. Sus figuras mundialistas con Honduras estaban apagados, sin brillos: Luis Garrido salió lesionado a la media hora, Emilio Izaguirre pasó desapercibido, Carlo Costly ni se notó cuando entró y solo Mario Martínez, con colaboración de Lorente, dejó huellas este martes por la noche en el Estadio Nacional.
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El portero del Diriangén dudó en salir a despejar un tiro libre directo de Mario Martínez (49′). El volante zurdo, mundialista de Brasil 2014, cobró con una rosca hacia adentro y potencia. Ninguno de sus compañeros intervinieron, ni saltaron, Lorente dio un paso hacia adelante para intentar interceptarlo y se frenó de inmediato. Ese segundo marcó diferencia. El balón picó en el área de los 5.50 y se introdujo en la portería.
Lorente quedó pasmado sobre la línea de gol. Sabía que era su error y que falló, a diferencia de su colega Torres, quien a los 33 segundos atajó un mano a mano a Carlos «el Chino» Torres y dos contrarremates seguidos en la misma jugada, uno del atacante argentino y otro de Luis Fernando Coronel. La valía del portero del Marathón quedó de manifiesto volando hacia atrás para desviar a mano cambiada un remate de cabeza de Yohn Mosquera (5′) en un tiro de esquina.
El once de gala del Diriangén está dotado de más músculo que desequilibro en el mediocampo. El uruguayo Bernardo Laureiro, el argentino Jonathan Pacheco y Jason Coronel trituran todo lo que pasa por su zona, pero suman muy poco a la ofensiva. Con esas funciones de contenciones, el equipo queda sin variantes ni sorpresas desde la segunda, inclinando toda la responsabilidad a los tres de arriba, aunque las mejores ocasiones las tuvo el Chino Torres, quien al 81′ disparó desviado frente la portería en la única ocasión del Diriangén en el segundo tiempo.
Las oportunas intervenciones de Torres y el infortunio de Lorente dieron el triunfo al Marathón ante un Diriangén que se mantiene anclado en su mala racha contra rivales hondureños: siete derrotas consecutivas y 41 en total en 48 encuentros internacionales, con cinco empates y dos victorias. El último resultado positivo sucedió en 2005, un empate 2-2 contra Suchitepéquez de Guatemala, que luce difícil de superar porque la que parecía su mejor oportunidad la desperdició. El partido de vuelta dentro de dos semanas en San Pedro Sula no se espera un milagro.
Ficha técnica
Diriangén: Justo Lorente, Jeffrey Traña (Manuel Gutiérrez al 85′), René Huete, Yohn Mosquera, Erick Mendoza (Pedrinho al 74′), Jason Coronel (Abner Acuña al 85′), Bernardo Laureiro, Jonathan Pacheco, Carlos Torres, Luis Fernando Coronel (Alexander Zúñiga al 60′) y Robinson Luiz.
Técnico: Flavio Da Silva (Brasil)
Marathón: Denavan Torres, Allans Vargas, Mathías Techera, Luis Vega, Emilio Izaguirre, Luis Garrido (Walter Ramírez al 33′), Cristian Calix (Ovidio Lanza al 69′), Byron Rodríguez (Carlo Costly al 69′), Isaac Castillo, Mario Martínez (Wilmer Crisanto al 86′) y Frelys López.
Técnico: Martín García (Uruguay)
Árbitro: Edgar Ramírez (El Salvador)
Amonestados: L. Vega al 21′, L. Torres al 48′, E. Izaguirre al 50′, B. Rodríguez, E. Mendoza 68′, M. Techera al 73′