Luis Somarriba es una de las piezas claves en el picheo de los Tigres de Chinandega. LA PRENSA/ CORTESÍA

El pícher chinandegano que rechazó firmar para el beisbol de Grandes Ligas, vive su mejor año en el Pomares

Luis Somarriba es el número uno en Chinandega en ponches propinados con 66 y en innings lanzados con 116.1 (quinto en toda la liga)

El chinandegano Luis Somarriba siempre soñó con enfundarse la camiseta de los Tigres de Chinandega y lo logró. El lanzador, de 23 años de edad, se ha convertido en uno de los referentes del picheo felino en el Pomares 2021. El oriundo de El Viejo, Chinandega, es el número uno en el equipo en ponches propinados con 66 y en innings lanzados con 116.1 (quinto en toda la liga). Además, lleva 10-3 en balance de victorias y derrotas, solo superado en el conjunto occidental por Jesús Garrido (12-4).

Somarriba, quien debutó en el Pomares 2016 con Boaco, vive su mejor momento en la pelota nacional, puesto que jamás había obtenido más de seis triunfos en una campaña. Somarriba estaba empeñado en dominar a los contrarios con su recta que oscilaba entre 88 y 89 millas, pero con el paso de los juegos y las temporadas no le daba el resultado esperado. «La clave es que Dios me ha mantenido sin lesiones. Desde inicio de esta temporada trabajé más fuerte. Ahora utilizo más mi cambio de velocidad y mi slider. Ese ajuste ha sido fundamental», detalló el serpentinero, quien jugó la pasada Liga Profesional con el Tren del Norte.

El jugador destaca el apoyo de su papá Luis Peralta, quien fue pícher de Chinandega en los años 70 y fue firmado por los Orioles de Baltimore. «Mi papá me dijo que no todo era fuerza. Él me recomendó trabajar con envíos rompientes en las esquinas», expresó Somarriba. Asimismo, el derecho ha aprovechado el tener cerca a dos ex big leaguers. «Vicente Padilla, Oswaldo Mairena y William Juárez me han corregido en mi mecánica de lanzar. Ahora lanzó por encima del brazo para evitar lesiones», añadió.

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En 2016, Luis Somarriba se presentó a las prácticas de Chinandega en busca de ganarse un puesto en el equipo, pero fue descartado por Boanerges Espinoza, quien era el mánager ese año. Sin embargo, el muchacho no se dio por vencido y recibió la oportunidad de mostrarse con los Productores de Boaco, gracias al apoyo de su papá, quien era coach del equipo en ese entonces. Ese mismo año, Somarriba fue tomado como refuerzo por los Dantos y pudo compartir equipo con su ídolo. «Jorge Bucardo me dio consejos, me enseñó a tirar el cambio de velocidad. Lo mejor de él es su humildad», mencionó.

Rechazó ofertas de MLB

En 2017, Luis Somarriba atravesó por uno de los momentos más difíciles de su vida: su mamá se enfermó de gravedad. El lanzador decidió no seguir jugando para dedicarse a cuidar a su mamá, pero ella lo convenció de no tomar esa decisión tan drástica. A su vez, Somarriba tuvo la oportunidad de ser firmado para el beisbol de Grandes Ligas. «En 2015 y 2016 tuve ofertas de los Rojos de Cincinnati y de los Dodgers de Los Ángeles, respectivamente. No obstante, no las tomé porque mi mamá quería que yo estudiara», señaló el pícher.

Somarriba ha cursado tres años de la carrera de Ingeniería Agronómica en Boaco, pero este año no continuó. «Si Dios quiere, el próximo año seguiré con mis estudios, debido a que solo me faltan dos años para culminar y darle esa alegría a mi mamá», afirmó Somarriba, quien espera recibir una oportunidad de integrar la Selección Nacional Sub-23 que participará en el Mundial de México en septiembre.

Deportes Pomares 2021 Tigres de Chinandega archivo

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