Félix Alvarado tiene dos defensas de su cetro de las 108 libras. LAPRENSA/CORTESÍA

El único campeón mundial nicaragüense se confiesa: “No puedo más. Castigo mi cuerpo de forma sobrenatural”

Se necesita ver entrenar a Félix “el Gemelo” Alvarado para darse cuenta lo costoso que es ser campeón mundial. No solo es levantarse a las 4: 00 a.m. todos los días para correr entre carretera y montaña más de cinco kilómetros

Se necesita ver entrenar a Félix “el Gemelo” Alvarado para darse cuenta lo costoso que es ser campeón mundial. No solo es levantarse a las 4:00 a.m. todos los días para correr entre carretera y montaña más de cinco kilómetros. El monarca de las 108 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) ha sido tan disciplinado que a sus 32 años se ha sostenido en esa división, esperando que lleguen las vacas gordas. Su vida ha sido tiempo de siembra y sigue aguardando recoger la verdadera cosecha. No obstante, por el momento parece decir basta de esta categoría. “Espero que la próxima pelea sea la última. Me gustaría pelear al final de año en 112 libras”, confiesa.

A la espera de la firma de contrato y oficialización de su próxima reyerta, la cual todo indica que será ante Erik “el Habanerito” López, de 16 victorias, cinco revesas y 10 nocauts, Félix se alegra de tener un combate seis meses después de haber noqueado a Deejay Kriel en 10 asaltos, porque luego de haber realizado su primera defensa en Japón contra Reiya Konishi, aguardó 18 meses para una siguiente defensa. “Me puse contento cuando rompí mi racha de meses sin pelear y combatir ahora en agosto casi siete meses después de la última me da chance de estar activo y así hacer otra pelea en diciembre”, agrega. Alvarado sabe que si no pelea, no suma dinero para sus ahorros. Por eso tiene la filosofía de batallar lo más pronto posible en el ring y encontrar el estilo de vida que siempre deseó para su familia.

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El salto de categoría

Las 108 libras le trajeron muchas alegrías al Gemelo, pero ahora se convierten en un tormento. “Puede ser que después de esta pelea me vaya a las 112 libras. Es un hecho. Por más esfuerzo que quiera hacer no me siento muy bien, el desgaste es demasiado. No puedo más, siento que castigo a mi cuerpo de manera sobrenatural”, se refiere con la honestidad que caracteriza al muchacho. “Si dependiera  de mí estaría ahí, pero uno debe oír a su cuerpo. He esperado lo suficiente para unificar y enfrentar a los mejores, pero Soto y Kyoguchi no han querido enfrentarme”.

El Gemelo no está desanimado por no cumplir su sueño de unificar el título y ser el único rey de la división, pero en el fondo sí lo golpea. “Lamentablemente también debe estar de acuerdo el contrario para unificar, si no desde hace mucho lo hubiéramos realizado. Yo creo que cuando Elwin Soto miró la pelea de Kyoguchi, se dio cuenta de lo accesible que pudiera ser y por ese motivo prefirió elegir ese camino que contra mí”, concluyó el monarca.

Deportes Félix Alvarado archivo

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