El sujeto que mató a su pareja inyectándole y dándole de beber un herbicida la madrugada del pasado 21 de febrero, fue condenado a 30 años de cárcel por una jueza de Matagalpa.
Reynaldo Javier Pérez López, de 26 años, envenenó a su pareja, Ruth Junieth Navarrete Mendoza, de 24 años, al darle un herbicida conocido como glifosato.
La sentencia fue leída el pasado 25 de junio por la jueza María Esther Altamirano, titular del Juzgado Primero Especializado en Violencia de Matagalpa. Ella indicó que el acusado actuó con alevosía, ensañamiento, abuso de superioridad y que mostró una conducta misógina en contra de la víctima, por lo que consideró que debía aplicarse la pena de 30 años por el delito de femicidio.
De acuerdo con la sentencia emitida por la jueza, al momento de los hechos, Pérez actuó con crueldad y demostró desprecio y odio hacia su pareja al introducirle el herbicida vía intravenosa, mientras la víctima estaba desmayada.
Lea también: Tres nicaragüenses detenidos por vender drogas bajo mampara de venta de mascarillas
En la sentencia la judicial detalla que la pena impuesta a Pérez se extinguirá el 26 de febrero de 2051 y que hasta esa fecha deberá permanecer en prisión en el Sistema Penitenciario de Waswalí, Matagalpa.
Eneyda Yamileth Flores, madre de la víctima, explicó que ella esperaba una sentencia de cadena perpetua contra el hombre que mató a Ruth Junieth, ya que aseguró que se trató de un crimen con saña. “Este hombre le causó una muerte dolorosa a mi hija y merecía que le aplicaran cadena perpetua, pero al final lo condenaron a 30 años y espero que permanezca en prisión hasta que cumpla la condena, ya que no merece ningún beneficio”, señaló.
Se conocieron por Facebook
Según la acusación, la joven era originaria de la comarca Momotombo de La Paz Centro, en León, y empezó a tener contacto con Pérez en junio de 2020 a través de Facebook y posteriormente decidieron encontrarse el 5 de agosto en Managua, para conocerse.

Luego de encontrarse en Managua, decidieron establecer una relación de pareja, pero fue hasta en noviembre que ella se trasladó a convivir con el agresor a la comunidad La Reyna, del municipio de San Ramón, Matagalpa.
Inmediatamente comenzaron a sostener discusiones. A la vez se detalla que las reiteradas discusiones surgían cuando la víctima le reclamaba a Pérez por los mensajes y las comunicaciones que vía telefónica sostenía con una mujer y debido a esta situación ella decidió regresar a Momotombo, a la casa de su madre.
Sin embargo, Pérez la llamó por teléfono para pedirle que regresara y reanudaran la relación y ante la insistencia la joven decidió retornar con él, a inicios de enero del 2021, sin imaginarse que aproximadamente un mes después le privaría la vida.
Lea además:Rescatan con vida a anciano del fondo de un pozo en Chinandega
De acuerdo con la acusación, una vez que la víctima regresó a la casa de Pérez, las discusiones entre ambos continuaban por los mensajes que le enviaba la misma mujer al acusado.
Madrugada trágica
Finalmente, la deteriorada relación tomó un rumbo trágico la madrugada del 21 de febrero, cuando Pérez se levantó para irse a trabajar y le solicitó a la víctima que le hiciera un refresco de avena, según revela la acusación.
Pero la víctima aún contraída por la traición de Pérez, se negó hacer el fresco, por lo que este se molestó y procedió a preparar un vaso de fresco de avena que mezcló con el herbicida.
Una vez que preparó la mortal combinación, Pérez procedió a contentarla para lograr que la joven ingiriera el refresco revuelto con glifosato sin ninguna sospecha y minutos después se desmayó.

“Luego el acusado, mostrando desprecio por la vida de la víctima, utilizó una jeringa para inyectarle veneno conocido como glifosato en el brazo derecho”, detalló la Fiscalía en su acusación.
Amenazó con matarle a los hijos
Agrega que la víctima al despertar, aún logró observar a Pérez que la estaba inyectando y que este le expresó: “Cuidadito caigo preso, porque si me meten preso, voy a salir para ir a matar a tus tres hijos y tu familia”. Tras esa advertencia se retiró de la casa. Tras quedar sola, la víctima salió en busca de ayuda médica y ese mismo día fue ingresada en el Hospital César Amador Molina de Matagalpa y el 22 de febrero que le dieron de alta se trasladó a casa de sus familiares en Momotombo, donde su estado de salud recayó.
Podría interesarle: Nicaragüense muere asfixiado en tráiler que lo llevaría a Estados Unidos
En un intento por salvarle la vida, la joven fue trasladada por sus familiares al centro de salud de La Paz Centro y luego al hospital de León, donde falleció a las 2:45 de la tarde del 25 de febrero, debido a un edema agudo de pulmón, por falla multiorgánica como consecuencia de intoxicación aguda con herbicida, según el dictamen de medicina forense.
La víctima era madre de tres menores de edad: una niña de 5 años y dos niños de 8 y 10.