Ansiedad en tiempos difíciles

La ansiedad es una emoción natural que todos podemos sentir en cualquier momento de nuestra vida, ya que esta se activa cuando percibimos una amenaza o peligro, de ser adaptativa puede resguardar nuestra vida; sin embargo, de no saberla manejar adecuadamente se convierte en una patología o trastorno de salud mental.

En la actualidad pasan por mi consulta muchos más casos de ansiedad de lo que usualmente atendía, sin embargo no es algo que solo esté pasando a pequeños grupos que asisten a terapia, sino más bien el tema de la ansiedad ha incrementado tanto que se menciona como una segunda pandemia entre colegas y estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales demuestran las estadísticas elevadas de esta psicopatología.

La causa a la que podemos adjudicar esta situación es la pandemia Covid-19; sin embargo, existen detonadores que incrementan los niveles de ansiedad en personas de todas las edades como son:

1. Indecisión sobre la vacunación: son muchas personas que manifiestan su indecisión ante la vacuna, por temor a las reacciones adversas, desconfianza del producto que le aplicarán y miedo a que la cura sea peor que la enfermedad.

2. Incertidumbre sociopolítica: actualmente el tema de ser un año electoral ha generado angustia y desesperanza, algunos de mis pacientes quisieran poder tener un panorama claro de lo que sucederá a nivel de país, para así continuar o no con sus proyecciones.

3. Economía familiar: esta área es una de las que más ansiedad y estrés genera, no solo a una persona sino puede manifestarse en todo un núcleo familiar, situaciones como el desempleo, la disminución de ingresos en el hogar y la duda si emprender o no un negocio para mejorar la situación misma.

Estos tres factores suelen ser los mayores detonadores de ansiedad, ya no tanto el nivel de contagio o la enfermedad, las estadísticas nacionales o internacionales sobre la Covid-19, en su mayoría las personas ya no quieren ni hablar del tema y anhelan pronto se regrese a una normalidad que cada vez parece más lejana.

Debido a lo antes escrito, la ansiedad está elevando sus estadísticas, no por la actualidad o el presente sino más bien por no tener control sobre el futuro tanto a nivel individual como familiar y colectivo.

Lo ideal y más importante es que tomemos en cuenta que para mejorar nuestra salud mental y regular los niveles de ansiedad, requerimos obtener la seguridad que cada quien necesita en este momento no del contexto externo, sino de su interior y decisiones propias.

De lo contrario, entra en juego el alto riesgo de afectación, convirtiendo los niveles de ansiedad naturales en una enfermedad patológica, siendo ya un diagnóstico y trastorno de ansiedad.

La autora es psicóloga clínica.

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