Corey Kluber, quien ha trabajado sigilosamente para demostrar que ha recuperado su estado de forma como cuando era un astro para los Indios de Cleveland, capturó la atención de los reflectores este miércoles, mientras lanzaba un juego sin hit ni carrera ante los Rangers, derrotados 2-0 en Arlington, Texas.
El ahora abridor de los Yanquis de Nueva York, lanzó los nueve episodios con nueve ponches y una base por bolas a Charlie Culberson, en el tercer inning, fue lo que lo privó de un Juego Perfecto, pero logró su hazaña con 101 envíos, de los cuales 71 fueron strikes, en un trabajo fantástico que abrió muchos ojos.
Kluber (4-2 y 2.86), quien realizó siete aperturas en el 2019 y solo una en el 2020, afectado por una serie de lesiones, usó sobre todo su curva, combinada con su slider y cambios de velocidad que mantuvieron fuera de balance a los Rangers, quienes sufren su segundo no hitter en la actual temporada.
El último no hitter de los Yanquis había sido un Juego Perfecto lanzado por David Cone ante los Expos de Montreal, el 18 de julio de 1999, con marcador de 6-0. El no hitter de Kluber es el número 11 en la historia de los Yanquis, por siete de los cuales han sido víctimas, el último de ellos sufrido en 2003.
Un gran aliado de Kluber fue sin duda el jugador utility Tyler Wade, quien además de batear un triple remolcador de carrera en el sexto, también anotó una en ese episodio y posteriormente hizo un par de jugadas notables en el jardín derecho que mantuvieron la pizarra sin imparables hasta la conclusión del partido.
La hazaña de Kluber fue apreciada por 31,689 fanáticos que llegaron al Globe Life Field de Arlington, donde Kluber hizo solo una apertura en el 2020, antes de salir lesionado. Esta vez lanzó mucho mejor y no solo regresó a Texas con buen pie, sino que recuperó el protagonismo al que estaba acostumbrado en Cleveland.
Kluber, de 35 años, es un lanzador con marca de 102-60 y 3.15 en su carrera de 11 años en las Mayores, con 1,512 ponches en 1,393 innings, además de dos premios Cy Young (2014 y 2017), con cuatro temporadas de al menos 18 triunfos, incluyendo una de 20 (20-7) en 2018, antes de lastimarse en el 2019.
Sin embargo, ahora ha regresado a los niveles de protagonismo que tuvo en Cleveland, cuando era considerado uno de los mejores lanzadores del beisbol.

LA PRENSA/NYTIMES