Una joya monticular como un juego sin hit ni carrera, suele ser el aderezo ideal de una carrera, sin embargo para Santos Jarquín este manjar se está convirtiendo en algo rutinario, porque a sus 21 años de edad acumula tres no hitters y para desconsuelo de los bateadores, apenas comienza a escribir su historia.
El veloz tirador del Bóer logró su tercer no-no la noche del sábado en el Estadio Nacional Dennis Martínez, al vencer 3-0 a Carazo, con seis bases por bolas y 12 ponches.
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Jarquín está construyendo una reputación de imbateable. Apenas tiene 16 juegos iniciados en su joven carrera y ya lleva tres no hitters, mientras que Freddy Corea, Martín Bojorge, Julio Raudez, Germán Espinoza y Álvaro López se combinaron para abrir 1,400 juegos y ninguno de ellos logró una gema de picheo.
La hazaña estuvo en peligro en la sexta entrada, por un batazo peligroso de Henry Chávez y también la posibilidad de anotar de Carazo. Norlan Barberena llegó hasta la tercera base con un boleto, robo de la segunda y error en tiro del receptor, pero una buena jugada de Bismarck Rivera en el jardín central, corriendo hacia adelante para tirarse y robarle un hit a Chávez, sostuvo la obra. Jarquín dio tres boletos en este inning, que lo cerró con un ponche a Marcos Guido con los costales repletos.
En busca de completar la hazaña y con más de 100 lanzamientos en su conteo, Jarquín no bajó el gas en el séptimo episodio y tras dominar a Jasmir Marquez en rola a la segunda, estranguló con la vía de los strikes a Kevin Chávez y Yasmil Hernández.
El Bóer anotó sus tres carreras en el cuarto inning, con Juan Carlos Urbina prendiendo la mecha con un cuadrangular solitario.
El encuentro fue a siete entradas, como lo han sido todos en esta primera vuelta del Campeonato Nacional de Beisbol de Nicaragua, en el cual solamente se está jugando sábado y domingo, con desafíos dobles en cada jornada.
El no-no fue el juego de fondo. A primera hora, la tribu se impuso por nocaut de 12-2 y Carazo solamente dio un hit, un cuadrangular de Lenín Aguirre en el primer inning. Así que los caraceños no han dado de hit por las últimas 11 innings entradas. Braulio Silva fue el ganador del primer encuentro.
Jarquín lanzó su primer no hit no run el 17 de mayo del 2020 frente al San Fernando y recibió algunos cuestionamientos porque varios peloteros titulares del equipo de Masaya no estuvieron en acción, afectados por el covid-19, lo que provocó que presentaran una alineación con algunos lanzadores jugando en el cuadro.
Sin embargo, Jarquín cayó muchas bocas, cuando el pasado 8 de marzo repitió la gesta frente al fuerte equipo de la Costa Caribe, en Siuna. Y en su siguiente salida lanzó cinco entradas sin hit, pero con una carrera, contra Estelí.
Entre su no hitter ante el San Fernando y el de ahora contra Carazo, Jarquín ha realizado nueve aperturas.
Con dos no-no este año, se une a Antonio Chévez y Ali Sotelo como los únicos en hacerlo. Chévez fue más allá y consiguió tres en 1973, mientras que Sotelo logró dos en 2012. La temporada actual apenas va por un tercio de su recorrido, así que Jarquín tendrá la oportunidad de igualar a Chévez e incluso superarlo.
También está listo para ser el líder de todos los tiempos, porque Chévez después de 1973 saltó al beisbol profesional y quedó con solamente tres juegos sin hit ni carrera, igualado después por Róger Marín (2010, 2012 y 2015) y José David Rugama (2010, 2016 y 2018).
Jarquín quedó este año con balance de tres victorias y dos derrotas, más efectividad de 1.35, con solamente 18 hits en contra en 41.1 entradas. Le batean para un ridículo promedio de .133.
El derecho originario de Puerto Cabezas, que se vino con su mamá a la Capital a los 14 años de edad para perseguir su sueño de una firma profesional, no solo domina a los bateadores, sino que los aterroriza con su impresionante frecuencia ponchadora. Este año ha recetado 56 chocolates en 41.1 entradas y en su joven carrera acumula 138 ponches en 119.1 episodios.
Probablemente el tiempo venció a Jarquín en la búsqueda de una firma profesional, pero está justo en el momento para escribir una gran historia en el beisbol nacional. De hecho, ya lo está haciendo.