Una tarjeta de LeBron James de Upper Deck Exquisite Collection paralela RPA (autógrafo de parche de novato por sus siglas en inglés) de 2003-04, numerada de 23, se vendió de forma privada por 5.2 millones de dólares con PWCC Marketplace.
La tarjeta de Beckett Grading Services con una calificación de nueve (con una firma perfecta de 10) reclama el trono de la tarjeta de baloncesto más cara, superando una tarjeta de Luka Doncic de Panini National Treasures 2018-19 Logoman que se vendió en marzo por 4.6 millones.
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La venta empata el récord de todos los tiempos para cualquier tarjeta con la Topps Mickey Mantle de 1952 comprada por Rob Gough en enero pasado, también a través de PWCC.
Es apropiado que una RPA de James usurpara la de Doncic. En febrero de 2020 y luego en julio de 2020, respectivamente, más de una tarjeta de James ostentaba el récord de la tarjeta de baloncesto más cara: primero una doble Logoman de James/Michael Jordan (900,000 dólares) y luego otra versión del mismo paralelo récord de James – aunque con una calificación de 9.5 BGS – ambos de la Exquisite Collection 2003-04.
Esa James de 9.5, una de las dos que Beckett calificó tan alto, se vendió por 1.85 millones de dólares y fue brevemente la tarjeta deportiva más cara del mundo, hasta que la famosa Mike Trout Bowman Chrome Superfractor de 2009 rompió el récord con su precio de 3.94 millones en agosto.
El salto de 1.85 millones de dólares a 5.2 millones por esencialmente la misma tarjeta habla de cuán ascendente siguen siendo las acciones de James en el pasatiempo, particularmente sus RPA. También habla de la motivación de este comprador en particular, que permanece en el anonimato, y del vendedor con sede en el Reino Unido.