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Hace muy poco, los Toros de Chontales parecían ir rumbo al campeonato. Luego de sufrir una barrida a manos de los Leones, habían reaccionado de una forma tan drástica que ganaron 17 de sus siguientes 20 juegos. Así que el penoso 0-4 se transformó en un luminoso 17-7.
Entonces se comenzó a hablar sobre la madurez del equipo, el impacto interno de figuras como Sandy Bermúdez e Iván Hernández, la consistencia de José David Rugama y José Elías Gutiérrez, lo mismo que de la sabiduría del mánager Julio Quiñónez.
El problema vino con los siguientes 12 juegos, de los que no ganaron ninguno y el estupendo registro de 17-7, que los situó en los primeros lugares, se cambió a un deprimente 17-19 y los mandó al puesto 11, justo en el filo de la eliminación en el actual campeonato.
¿Qué ha sucedido con los Toros? Esa es la pregunta que se hacen los fanáticos en Juigalpa y sus alrededores. El último golpe fue la barrida ante los Tiburones de Granada, un equipo aguerrido, pero en teoría sin la profundidad para darle una barrida a Chontales.
Y, sin embargo, se la aplicaron. Los marcadores indican que los chontaleños pelearon (3×0, 9×6, 4×3 y 7×6), pero juego peleado no aparece en la tabla de posiciones, así que los Toros tienen que reaccionar si desean seguir con vida.
Incluso, después de esta tercera barrida seguida, los Toros batean colectivamente para un respetable .294 (cuartos en la liga) y lanzan para un notable 2.98 (novenos). Es decir, algo hay que ajustar, porque el talento está ahí, solo que luce disperso.
Los Toros tienen tiempo y personal no solo para reaccionar, sino para terminar la primera vuelta ubicados en una posición de respeto. Pero no pueden darse el lujo de seguir fallando. Hay muchos equipos cercanos y con las mismas urgencias que ellos.
En el pasado, ha sido un factor constante ver a esta tropa iniciar como tromba y después venirse al piso, sin embargo, si se lo proponen y trabajan duro, en este mismo torneo pueden cambiar ese estigma que los ha perseguido todos los años.
Por su talento, madurez y ambición, los Toros son más parecidos al equipo que inició con 17-7, que a este último que lleva 0-12, pero tienen que demostrarlo en el terreno. Deben reaccionar o se irán demasiado temprano.
Desde anoche trascendió que Ramiro Toruño asumirá el mando del equipo chontaleño en sustitución de Quiñónez. De ser así, vamos a ver qué es capaz de hacer Toruño, un mentor con mucha experiencia, pero que ha tenido dificultades para ganar últimamente.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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