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Juan Sebastián Chamorro, precandidato presidencial, miembro de la Alianza Cívica. LA PRENSA/JADER FLORES

Juan Sebastián Chamorro: «Espero ser yo el candidato de la oposición»

El economista Juan Sebastián Chamorro, detalla su propuesta de gobierno, su opinión sobre el retraso en la unidad de los bloques opositores y revela su trabajo como periodista en el diario propiedad de su familia.

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Juan Sebastián Chamorro García acaba de cumplir 50 años de edad. Economista con un doctorado con especialización en Desarrollo Económico, asegura que su otra profesión es el periodismo. Es el penúltimo de todos los nietos de la familia Chamorro Cardenal y el cumiche de su familia de cinco hermanos.

Casado desde hace 22 años con Victoria Cárdenas, padres de una hija que pronto iniciará su carrera universitaria. Fue funcionario público y posteriormente dirigió un centro de pensamiento.

Se considera entusiasta, corre todos los días 10 kilómetros, le gusta la navegación, es aficionado a la historia de Nicaragua. En esta entrevista hace un bosquejo de su plan de gobierno y habla de la necesaria unidad opositora, de su relación con su prima Cristiana Chamorro, también precandidata presidencial, y de cómo tomó el aparecimiento de Arturo Cruz, quien camina en el mismo patio para competir por la candidatura.

¿Qué ofrece Juan Sebastián Chamorro como precandidato presidencial?

Son tres elementos: empleo de calidad para los nicaragüenses, que es lo que más está necesitando; justicia para las familias que han perdido sus seres queridos o los tienen encarcelados, y servicios sociales de calidad: salud, educación, vivienda, seguridad social, esto para poder construir la base de la Nicaragua del futuro, particularmente el tema de la política social está actualmente muy descuidado. Nuestro capital más rico que tenemos, que es el capital humano, está totalmente desatendido. Lo que yo ofrezco es eso, oportunidades a los nicaragüenses para que puedan conseguir puestos de trabajo dignos y no tengan que irse a emigrar a otro lado.

Hoy por hoy estamos en una complicada situación sociopolítica, para algunos sectores estas propuestas suenan fuera de contexto.

Estamos claros que primero hay que trabajar en las condiciones que llamamos “habilitantes”: la liberación de los presos políticos, la restitución de los derechos y las garantías institucionales. Por ejemplo, yo personalmente tengo Managua por cárcel, una patrulla policial que me sigue las 24 horas del día, yo vivo esa violación a los derechos en carne propia, así que si me preguntás, pues ahora no hay condiciones para ir a elecciones, tenemos que luchar para ellas.

¿Hacia dónde apunta con su propuesta de gobierno entonces?

El plan está pensado… nosotros tenemos que irnos moviendo en una discusión sobre la Nicaragua que queremos, entonces yo me quiero concentrar, por eso el lema es «Nos une y nos mueve la esperanza», para pensar en la Nicaragua del futuro. La dictadura tiene una fecha de vencimiento, es el 7 de noviembre. Históricamente las dictaduras se han acabado, en la historia de Nicaragua hemos tenido varias, muy sangrientas, tal vez no tan sangrientas como la de (Daniel) Ortega, tenemos que ir pensando, calentando motores en la discusión de la Nicaragua que queremos hacia adelante, por eso ahí enfoco mi campaña, en la Nicaragua que soñamos y es el resultado de 20 años de reflexión y de trabajo, principalmente en el sector público y en el sector de centros de pensamiento, sobre cuáles son los elementos básicos de una estrategia de crecimiento para sacar a Nicaragua adelante.

Chamorro cuando era director de la Cuenta Reto del Milenio. LA PRENSA/Cortesía

¿Entonces está retomando las propuestas surgidas de cuando usted fue funcionario público?

En el gobierno de don Enrique Bolaños participé en la formulación del Plan Nacional de Desarrollo, me tocó ir por todo el país a presentar el plan, era director de Inversiones Públicas en ese momento y fue una etapa bien bonita porque logramos descentralizar la formulación de los proyectos de inversión pública a los municipios, a los departamentos, creamos lo que se conocían como consejos de desarrollo municipales y departamentales, esto ayudó mucho a acercar el gobierno central con los gobiernos locales. Para mí, esto fue una experiencia muy rica que me hizo mucho pensar en la importancia de tener un plan y cuando presenté mi propuesta (en el lanzamiento de la precandidatura), justamente esto fue lo que más llamó la atención, es un plan que de alguna manera lo vengo construyendo en toda mi carrera desde que comencé como servidor público en 1997, cuando era director de Políticas Agropecuarias del Ministerio de Agricultura, ahí empecé a trabajar en este tema de formulación de políticas. Tengo años de trabajar en el tema del desarrollo del país, este plan es el resultado de toda una vida de trabajo.

Fue más visible al frente de la Cuenta Reto del Milenio.

Esa es mi etapa de implementador de políticas públicas de desarrollo económico, curiosamente en ese programa, en la junta directiva había miembros del gobierno central, alcaldes, miembros de la sociedad civil y miembros del sector; era un proyecto de ejecución conjunta que tenía tres componentes: las carreteras, el tema productivo y la regularización de las propiedades.

Casi la mitad de su vida la ha pasado entre la función pública y luego desde el centro de pensamiento (Funides). ¿Considera que son credenciales suficientes para llegar a ser presidente?, pues en estos momentos esa es su meta.

Me considero con la experiencia necesaria definitivamente para poder ser presidente, fui viceministro de Hacienda y Crédito Público, que es como la gerencia general del Estado. He estado en funciones de gabinete, y con Funides me dediqué a traer a los principales economistas del mundo, trajimos al autor del libro Por qué fracasan los países (James Robinson), fue una experiencia buena, como encontrar a economistas de esa categoría para hablar de temas de desarrollo.

Más allá del currículo y la experiencia, eso no te hace presidente. Si no tenés la capacidad de conectar con la gente, sensibilidad con las necesidades de la gente, si no tenés la empatía, independientemente como haya sido tu vida, pero si no tenés la empatía de ver la injusticia social, las dificultades, la pobreza y conectar con la gente, podés tener el mejor currículo del mundo, podés ser el Premio Nobel en Economía o de Literatura, como han habido casos, pero yo siento que es importante tener esa conexión con la gente.

¿Usted la tiene?

Cuando me siento con la gente en los departamentos, en los distritos de Managua, en reuniones políticas, trato de hacer esa conexión y entender por qué quieren un cambio en Nicaragua porque son opositores o por qué son indecisos, cuál es el problema principal que tienen. Entonces es un tema de currículo, conciencia social y empatía con las necesidades de la gente.

¿Y cómo está usted con la conciencia social?

Yo he sido educado por los jesuitas, desde que comencé en el Colegio Centro América a los 5 años, creo que la Compañía de Jesús también ha jugado un papel muy importante en mi vida, de resaltar esa importancia de la justicia social, de la doctrina social de la Iglesia, de pensar en las dificultades que tienen los más necesitados. Hice mi licenciatura en una universidad jesuita, en San Francisco; hice mi maestría también en una universidad jesuita, Georgetown; me siento muy conectado con la Compañía de Jesús y la Doctrina Social de la Iglesia, es un tema que no lo hablo mucho públicamente porque realmente siento que muchos políticos tratan de agarrar el tema de la religión solamente para caer bien y decir que yo tengo fe, ese tipo de abuso de Dios se nota en la gente.

El panorama para usted no pinta fácil, va a haber una decisión de escoger un solo candidato opositor, usted firmó un documento apoyando la candidatura única de la oposición, pero estaba dentro de la Alianza Cívica y ahora con CxL para formar la Alianza Ciudadana, a inicios de marzo Arturo Cruz hizo público su lanzamiento como precandidato y dijo que CxL es un buen vehículo.

La política está hecha de obstáculos y dificultades, desde que decidí meterme a esto sabía que era una carrera difícil, sin embargo creo mucho en la nobleza del servicio público y la nobleza de la vida del político como representante de la comunidad, del pueblo, así que estas dificultades obviamente se vieron de antemano, por eso tomé la decisión, casualmente el 10 de enero, que es (una fecha) importante para la familia, apartarme como director ejecutivo de la Alianza Cívica y dedicarme completamente a la campaña política y esto provocó una serie de reacciones…
¿Reacciones de quiénes? Si vos te fijás, desde el 10 de enero que yo anuncié eso, creo que ya han salido, creo que son ocho precandidatos presidenciales, y dicen que vienen más, pero eso de una manera lo hice para romper esa discusión que había de que era malo ser político y que esto de ser político era solamente para candidatearse, presidintitis, egoísmo o simplemente vanidad y realmente creo yo lo que ha pasado acá, independientemente de las personalidades de cada uno de los candidatos, ha habido una discusión de que es importante ejercer la política y que es importante que la gente conozca al candidato, cómo piensa, cómo actúa, cuál es su ideario político, económico, social, a eso es lo que yo me he estado dedicando desde que me aparté del cargo de dirección ejecutiva de la Alianza (Cívica), aunque sigo siendo parte de la Alianza Ciudadana evidentemente.

Pero usted tiene la certeza de que será el candidato…

Yo lo que creo es que debe de haber un proceso de discusión política entre las diferentes fuerzas opositoras, creo que hace falta generosidad, no es que le quiera echar flores al acuerdo que firmamos con los otros candidatos, pero ese fue un acuerdo bien generoso, en el sentido de decir que si no soy yo, y espero ser yo (el candidato de la oposición), por eso estoy luchando por la nominación, pero en el caso que uno no sea ese candidato único, vamos a apoyar a quien resulte ser, creo que es un desprendimiento muy importante que ha sido reconocido y sobre todo le ha dado tranquilidad a la gente, cuando hay acuerdos de esa naturaleza ya te vas asegurando, es cierto, la boleta va a ser larga porque ahí van a meter a un montón de zancudos, pero va a haber una casilla que espero sea una alianza amplia, una plataforma amplia que incluya a los verdaderos opositores que quieren un cambio democrático o a la mayoría de ellos, va a pasar como con la UNO (Unión Nacional Opositora que ganó las elecciones en 1990); había un montón de casillas, pero al final la gente sabía cuál era la casilla verdadera.

Se le percibe optimista.

Yo visualizo ese proceso y precisamente en mi lanzamiento lo he dicho, que aspiro a ser ese candidato de la unidad una vez se estructure esa plataforma unitaria y que se establezcan los mecanismos para inscribirse y espero ser ese candidato único.

Pero se va a enfrentar a dos niveles, primero en la Alianza Ciudadana y luego para honrar ese acuerdo que firmó con los otros precandidatos. ¿Cuál es su previsión? Porque queda pendiente que la Alianza Ciudadana responda a la Coalición Nacional sobre el tema del acercamiento…

Mirá, al respecto tengo mis observaciones, si yo quisiera hablar con vos, yo te llamo y te digo: mirá, hombre, pongámonos de acuerdo porque quizás tenemos alguna diferencia, qué sé yo algún negocio, te debo algo, vos me debés algo, entonces uno habla y busca cómo encontrarse. El error que ha cometido, creo yo la… todos han cometido errores, ambas partes, pero un error de la Coalición Nacional es no decir aquí estoy, estoy listo, solo me decís la hora para que vengás a hablar conmigo y hablemos, se han enfocado mucho en el otro lado, de que la Alianza Ciudadana no quiere sentarse, ese tipo de emplazamiento distancia a las partes, entonces yo creo se ha llevado de una manera poco generosa la necesidad de irse a sentar, porque además la Coalición Nacional está condicionando que debe ser solamente el bloque de la Coalición Nacional, que si no es el bloque no hay sentada y la Alianza Ciudadana dice: yo quisiera hablar con cada una de las organizaciones por separado, yo creo que se puede encontrar un arreglo de esto, no hay que satanizar las reuniones por separado, en las reuniones individuales no estás traicionando a nadie, si la Unidad Nacional (Azul y Blanco, miembro de la Coalición) se reúne con la Alianza Cívica, por ejemplo. El bloque de la Coalición está un poco cerrado en ese tema.

¿Solo la Coalición es la cerrada?

Ciertamente han habido posiciones bien cerradas de la Alianza Ciudadana, que es lo que generalmente más se comenta. Yo creo que aquí este impasse, hay en sentarse, está frustrando a la gente y eso creo que no es adecuado, hay que pensar con generosidad, bajarse de posición y sentarse en una mesa de negociación de la forma que sea.

Pero los precandidatos van más avanzados en este tema de unidad al firmar el documento Unidad Nicaragua primero.

Como candidatos dimos un paso en ese sentido, nos comunicamos entre nosotros, vimos el texto, el texto que se firmó obviamente no es el texto final (original), hubo una discusión o negociación, como querrás llamarle, y acordamos ese texto que quedó muy bueno, algo así visualizo yo de las organizaciones.

¿El precandidato Arturo Cruz metió ruido en su candidatura?

Yo creo que no, yo creo que esto se veía venir, se decía entre los pasillos, yo creo que más bien como lo estoy viendo es que ya están puestas las cartas sobre la mesa ya, creo que está el equipo completo de precandidatos, lo que vaya a venir después nuevo va a ser a otro nivel.  No me sorprende, yo creo que entre más variedad  pueda haber es mejor, creo que no hay que pensar que porque es un candidato único tiene que ya salir ese candidato de la nada, de hecho si ves las encuestas, los tres primeros lugares estamos muy parejos, no hay nadie que se haya disparado, ahora viene un proceso en donde la gente pueda ver esa variedad, cuál es la propuesta más atractiva  para mí como votante, para mí como simpatizante sandinista, por ejemplo para azul y blanco, para el indeciso, la mujer, el campesino, el asalariado, el desempleado y empezar a ver quién tiene la propuesta más coherente, más esperanzadora y yo en eso me he estado concentrando.

Juan Sebastián Chamorro de niño en la graduación de su hermana Margarita, le acompañan sus padres Xavier Chamorro y Sonia García, sus hermanos Gabriel y Ana. Su hermano Francisco estaba estudiando en el exterior. LA PRENSA/Cortesía

Usted viene de una familia referente en Nicaragua, y se encuentra ahora en la competencia a su prima hermana. ¿Qué opina de eso, y si así sucediera, una fórmula Chamorro-Chamorro es válida para Nicaragua?

Yo creo que si estamos luchando por un cambio democrático que signifique dejar atrás un gobierno familiar, estaríamos mandando lamentablemente un mal mensaje con dos Chamorro en la fórmula, a mí me encantaría que no tuviéramos el mismo apellido porque nos queremos mucho. Una anécdota que sale pocas veces fuera de la familia, dijiste que somos primos hermanos pero en realidad somos primos hermanos muy cercanos, cuando matan a mi tío Pedro (Joaquín Chamorro Cardenal), la historia se sabe que mi tía Violeta (Barrios) y Cristiana (Chamorro) están fuera porque están preparando la boda y tuvieron que venir y obviamente el plan familiar era decidir si continuaban los planes de casarse o no, ahí intervino mi abuela Margarita Cardenal, era una mujer bien pragmática y dijo: bueno, el amor y la vida deben de continuar, así que ustedes deben de casarse, la boda fue unas semanas, unos meses cortos después del asesinato, obviamente no se hizo como se iba a hacer, se hizo en casa de mi tía Violeta y Cristiana, este es al punto que quiero llegar, escogió a mi padre, Xavier, para que la llevara al altar, bueno, fue dentro de la casa, pero quien entrega a Cristiana en su boda con Antonio (Lacayo) es mi padre. Esto lo resalto para que se vea la afinidad, la cercanía que había, primero de mi papá y mi tío Pedro, que eran hermanos entrañables, y también la cercanía que tenemos entre los Chamorro García y los Chamorro Barrios que es de mucha hermandad, así que antes de nada existe un gran cariño familiar, como venimos de familias políticas y se nos ha inculcado desde chiquitos que la democracia es importante y que la tolerancia es importante, nunca he sentido yo la entrada de Cristiana (a la precandidatura presidencial) como una especie de preocupación para mí, todo lo contrario,  ha puesto muy en alto a la familia Chamorro, me ha ayudado a mí incluso a usar los mismos argumentos en la defensa de la familia que ha sido duramente atacada, particularmente por la señora (Rosario) Murillo, y creo yo que ha ayudado a resaltar los valores patrióticos y democráticos. Los Chamorro nunca hemos estado apoyando a una dictadura y mucho menos hemos estado apoyando a zancudos, como ocurrió con Fernando Agüero Rocha, con quien mi tío Pedro tuvo una relación cercana, pero cuando vio el arreglo con Somoza, se separó completamente y eso es algo que ha quedado con mucha resonancia dentro de la familia Chamorro Cardenal, la importancia de mantener la integridad y eso te lleva a ciertas críticas de ser un poco intransigente, así le llamaban en vida a tío Pedro Joaquín, pero más bien yo le llamaría un hombre firme por sus convicciones en contra de la dictadura y eso le llevó a perder ciertos amigos que decidieron acomodarse con la dictadura, para mí esa línea de integridad, de independencia, la compartimos Cristiana y yo, tenemos más cosas en común que diferencias que nos separen.

Ella es mayor que usted más de 15 años.

Yo recién cumplí 50 años, no suelo comentar sobre la edad de familiares, mucho menos de damas.

Ella cumplió años en febrero y es pública su edad.

Exactamente.

Usted ha vivido cerca del periodismo, además que usted hace referencia de su tío Pedro Joaquín, su papá Xavier fundó un medio en aquella discrepancia a inicios de los 80 y su hermano Francisco también es periodista y fue directivo de ese medio. ¿Qué ha significado ese vínculo con el periodismo para usted?

Yo soy un periodista, empecé estudiando sociología porque quería dedicarme al  periodismo, siempre creí que uno debía tener además de la profesión de periodista, tener una carrera aparte, pero después me empecé a enamorar de los temas del desarrollo económico y entender por qué la pobreza, por qué los países no avanzan, y me fui apartando un poco de proyecto de dedicarme al periodismo, yo reporteaba en el 90-91 con mi padre, quiero decirte que yo andaba en las calles de fotógrafo y escribía como cualquier otro reportero, no tenía privilegios en la sala de redacción, recuerdo que Danilo Aguirre corregía mis escritos y me decía: «siendo chavalo, escribís bien», y eso me llenaba de mucho orgullo, siempre he tenido el periodismo dentro y pienso como periodista, es decir, trato siempre de estar informado y en las redes sociales publicar a tiempo, siempre me acuerdo de dos cosas que decía mi padre: «un periódico que sale tarde no se vende», y la otra cosa que era más técnica que decía era que hacer un periódico no es igual a hacer zapatos, es una metáfora que usaba, porque hay un componente de ideales, políticos, democráticos en la elaboración de un periódico, él era un técnico, nunca fue un periodista, era el ingeniero mecánico que hacía el periódico físicamente, pero sí entendía que era un proyecto de defensa de valores y lo relaciono esto con el famosísimo editorial de Pablo Antonio Cuadra en LA PRENSA, de La República de Papel, mirá qué relevantes son estas palabras en la época del somocismo: en ausencia de un legislativo independiente ha encontrado el pueblo en esta República de Papel su propio curul para defender sus derechos, en ausencia de un judicial independiente han encontrado en esta República de Papel su forma como expresarse ante la injusticia… Todas estas cosas me acompañan desde niño, recuerdo haber caminado sobre las cenizas de LA PRENSA después del bombardeo (de Somoza) y haber visto la rotativa totalmente calcinada y caminar sobre la oficina calcinada de mi papá y después toda la experiencia con la que crecí en la sala de redacción de El Nuevo Diario y con el periodismo en general, para mí es una segunda profesión, me encanta el periodismo, sé lo que al periodista le molesta porque lo vivía como periodista, ponerle quejas al editor, por ejemplo, es una cosa que yo nunca hago si hay algo que decir, algún error se lo digo al periodista, yo lo viví y mucho menos decir que algo no se publicara.

La Alcaldía de Managua mantiene acciones penales contra su esposa, por supuesta defraudación fiscal desde su empresa, e incluso hay orden de captura.

Estos últimos tres años han sido bien duros para nuestra vida, una orden de captura para ella, para mi suegra, para mi cuñada, una denuncia, un caso de 9.7 millones de córdobas totalmente injustos con la amenaza de ejecución administrativa de siete propiedades, incluyendo la casa misma de mi suegra, un pozo de agua, ha sido un golpe duro para la familia pero al final del día estas cosas te ayudan a crecer, a ser más fuerte. Creo que el éxito de que a mi hija la hayan aceptado en la universidad, pese a las dificultades, demuestra el fuerte vínculo familiar, hemos estado viviendo en casas diversas, escondidos, ahora con este acoso policial que vivimos no tiene sentido estar en casas de seguridad, básicamente te van a seguir donde vayás, es una situación bien complicada pero nos ha servido para compartir más como familia, todo tiene su lado positivo, como esta acusación no está fundamentada en nada, tampoco hay una preocupación por parte nuestra. Estamos metiendo todos los recursos que hay que meter para demostrar que todo esto es ilegal.

¿Ha temido por su vida?

Mucho se habla que en la familia corre algo de valentía y puede ser algo contraproducente porque te puede llevar incluso a sobreexponerte, yo creo mucho en Dios y en el destino, yo creo que uno tiene marcado un destino y eso me hace caminar con tranquilidad, he estado frente a situaciones bien complejas, de golpizas por parte de la Policía, pero he tenido fe que voy a salir de esta. Hubo un episodio en El Ocotal donde le vi a un motorizado la cara de odio (contra mí), era un civil, pero con una cara muy severa me empezó a empujar, la Policía estaba ahí y el odio que mete Ortega en su gente lo vi ahí y me dejó impresionado; si yo hubiese reaccionado de una manera diferente, este hombre me pudo haber matado por la cara de odio que le veía, era impresionante. El odio solo te carcome a vos mismo. Mantengo esa fe de que Dios pone el camino para todos nosotros.

Juan Sebastián Chamorro agredido por fanáticos del régiemen en diciembre de 2019. LA PRENSA/ARCHIVO

¿Con este asedio mantiene sus planes de hacer campaña como precandidato?

El tema territorial está limitado porque tengo Managua por cárcel, sigo mi trabajo con el tema de las denuncias, el tema de las reformas electorales, el cumplimiento de los acuerdos del 27  y 29 de marzo de 2019 con la Alianza Cívica, mantener comunicación con todos los liderazgos políticos para tratar de ir armando esta estructura territorial unificadora  y seguir mostrando los puntos del plan de gobierno, el plan desarrollo que tengo para el país, tengo una enorme cantidad de ideas, tengo ideas que se han venido acumulando en estos 20 años de experiencia y quiero presentarlos.

Se le nota entusiasmado a pesar del contexto.

En general, soy una persona entusiasmada en todo lo que hago y rara vez pierdo el entusiasmo, me siento bien en la política, me gusta, me levanto todas las mañanas después de hacer mis ejercicios, corro 8-10 kilómetros diarios y ese período me permite analizar bien cómo voy a trabajar este día adicional y ese lema que he encontrado, que lo encontré una manera casual, empecé a hablar en mi blog sobre el miedo y como te inmoviliza y después hablé de la esperanza porque quería hacer la combinación de los dos sentimientos, el miedo inmoviliza y la esperanza moviliza y una de las frases ahí fue nos mueve la esperanza, alguien la recogió y me dijo: me encantó esta frase, fue algo totalmente orgánico de gente que me sigue y lo he convertido en el lema de la campaña, pensemos que Ortega es una piedra grande en el camino pero vamos a pasar sobre ella y vamos a tener una Nicaragua buena donde todos podamos vivir, con diferencias políticas pero que no nos tengamos que matar por esas diferencias. El entusiasmo lo mantengo.

Juan Sebastián Chamorro y su esposa Victoria Cárdenas. LAPRENSA/Roberto Fonseca

Es notoria que su campaña se está produciendo desde la comunicación política, el marketing y eso no es barato, ¿usted lo está costeando?

Ha sido interesante ver el apoyo de mucha gente que se ha acercado a mí, la represión, el acoso a la familia, las confiscaciones, las patrullas, ha generado mucha solidaridad, mucho del apoyo es voluntariado que me acompaña, en mi lanzamiento de precandidatura llegó gente que se movilizó desde todo el país, fue bonito. Estamos haciendo un bonito equipo de gente, yo pertenezco a una generación  que ya no estamos tan chavalos, pero tampoco tan viejos donde tengo muchas amistades y ha ido grande el apoyo recibido.

¿Llegaron a algo concreto en la reunión que tuvieron los cuatro precandidatos antes de Semana Santa?

No llegamos a acuerdos concretos, fue una plática tranquila.

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