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Si usted es un bateador tipo Cheslor Cuthbert y no cuenta con una trayectoria sólida, necesita entrar pisando muy fuerte en el terreno de las oportunidades que se le presentan en medio de un ambiente exigente como las Mayores.
En lugar de eso, el artillero nicaragüense está pasando dificultades con los Rojos en los entrenamientos. Antes de los partidos del martes, el costeño tenía .111, por solo dos hits conectados en 18 turnos hasta el momento.
Una dificultad con el nica es que además de su historial de lesiones e inconsistencias, juega en posiciones en las que los Rojos son sólidos: tercera base, donde tienen a Eugenio Suárez y primera, donde se ubica Joey Votto.
Eso situó a Cheslor en un potencial rol de suplente, en caso de hacer el equipo, pero ahí también la competencia es dura. Incluso, uno de sus rivales es el pinolero Alex Blandino, quien está tronando y es sumamente versátil.
Como sabemos, en su fase inicial con los Royals no dispuso de mucho espacio por la presencia de Mike Moustakas, artillero establecido y de poder al bate. Pero cuando éste se lastimó, el nica solo lo aprovechó parcialmente.
En 2016 su desempeño en la temporada fue aceptable. Terminó con .274 de average, 12 jonrones y 46 remolques en 128 juegos. Eso parecía el inicio del establecimiento en su carrera, pero aparecieron las lesiones y sus altibajos.
Y después de dos años de mucha dificultad, con promedios de .231 y .194, Cuthbert parecía de regreso a su mejor nivel en 2019, antes de atravesar un bajón de 40-0 que le redujo su average de .293 a .246, con el que cerró.
Ese trabón fue clave en su futuro porque en ruta hacia la agencia libre, al pinolero le urgía acumular buenas cifras, pero se vino a pique y al final no obtuvo contrato con los Royals y en Chicago no se le abrió ningún espacio.
A sus 28 años, Cuthbert está tratando de dar batalla, pero le ha costado. Quizá lo afecta eso de jugar solo de forma ocasional. Aún así, no tiene espacio para desperdiciar. Tiene que reaccionar y ojalá lo haga de inmediato.
En una etapa en la que solo Jonathan Loáisiga tiene un puesto seguro, Erasmo Ramírez y Alex Blandino dan la batalla por un espacio. Ojalá se les una pronto Cheslor y contemos con más nicas en las Grandes Ligas.
Quizá lo dramático de todo esto, es que Cuthbert trabaja bastante, es disciplinado y concentrado en su juego, pero necesita explotar y hacerse sentir. De lo contrario, sus acciones irán en descenso y las oportunidades se acaban.
Por ahora el nica está volando muy bajo. Necesita alzar vuelo cuanto antes.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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