«He conseguido cosechas buenísimas gracias al apoyo del proyecto y de la cooperativa con el establecimiento de huertos, asistencia técnica, capacitación y el cultivo de mejor variedad de café, más resistentes a la roya y resilientes al cambio climático como Marsellesa, que estableció en sistemas agroforestales», expresó con orgullo Emérita Calero, socia de la Cooperativa Caja Rural de Waslala, en la Costa Caribe Norte del país.
Ese crecimiento productivo no llegó de la nada a esta comunidad ubicada a 239 kilómetros de Managua. Resulta que durante siete años más de 6,000 pequeños productores del grano de oro y la semilla base del chocolate en municipios de Madriz, Nueva Segovia, Matagalpa, Jinotega y Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, contaron con el Proyecto de Acceso a Mercados Sostenibles y Seguridad Alimentaria para los productores de café y cacao de Nicaragua, impulsado por el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV).
Este proyecto comenzó desde el 2013 y terminará en febrero del 2021. La inversión fue de 10 millones de euros (unos 12.17 millones de dólares al tipo de cambio actual) aportados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda (RVO) y los ejecutores del proyecto.
Calero manifestó que en cacao ha tenido una excelente cosecha de 10 quintales por manzana, mientras antes del proyecto obtenía solo cinco quintales. Relató que pasó de trabajar con cacao tradicional a una manzana de cacao injerto, que proviene del jardín clonal que estableció la cooperativa con apoyo del proyecto, lo cual ha mejorado la productividad, calidad y además ya ha sacado varetas (material vegetativo requerido para ampliar el cultivo).
La cooperación holandesa también apoyó las áreas de acceso a mercados, el mejoramiento de la gestión empresarial en las organizaciones, la innovación tecnológica, diversificación productiva, y la seguridad alimentaria a los pequeños productores. Solo en las acciones de asistencia técnica e innovación tecnológica el proyecto invirtió 3.5 millones de euros en infraestructura productiva que incluía: promoción de Sistemas Agroforestales, infraestructura postcosecha, beneficios húmedos, producción más limpia, huertos, pilotos UTZ y viveros de café y cacao.
La presidenta de la Cooperativa Caja Rural de Waslala, Ivania Zamora, destaca que antes de trabajar con el proyecto la cooperativa era solo de ahorro y crédito, mientras tanto, ahora desarrollan capacidades productivas. “Tenemos beneficio húmedo de café, centro de acopio de cacao, huertos, jardín clonal de cacao, damos valor agregado a la producción y logramos acceso a mercados”, dijo.

Impactos en café
También con este proyecto consiguió que los cafetaleros beneficiados pasaran de una producción de 10.91 a 15
quintales por manzana, es decir hubo un incremento de rendimiento del 55 por ciento. El avance se explica por la asistencia técnica, capacitaciones en buenas prácticas agrícolas, gestión empresarial, seguridad alimentaria y gestión empresarial, acompañada con la inversión en mejoramiento de infraestructura productiva brindada por el proyecto.
Asimismo, en café se logró un 21.76 por ciento de el incremento en ventas y un 73 por ciento de aumento de ingresos. Eso fue el resultado de mayor participación en ferias nacionales e internacionales y la generación de instrumentos de comercialización como los mapeos de sabores de café y cacao, que permitieron mejorar el acceso
a mercado y la construcción de relaciones comerciales más estables y de largo plazo.
Logros en el cacao
Entre los impactos del proyecto en cacao se destaca el incremento en productividad del 96 por ciento, esto se traduce a un aumento en ventas del 98 por ciento y en ingresos es 198 por ciento.
Actualmente, pequeños productores orgánicos socios de la Cooperativa La Campesina, que exportan a mercados internacionales, dan manejo postcosecha y valor agregado a su producción en el Centro de Acopio de cacao, el cual fue mejorado con el apoyo del Proyecto y de la cooperativa en la comunidad de la Isla, Río Blanco, Matagalpa.
Silverio Aráuz, presidente de dicha cooperativa, destacó que el apoyo recibido fortalecieron el trabajo de la cooperativa, hicieron renovación de cacaotales, garantizaron la calidad, mejoraron la infraestructura para dar valor agregado al cacao y garantizar la comercialización con la certificación orgánica, lo que les permitió mayor acceso y diversificación de mercados.
El coordinador del proyecto holandés, Douglas Benavidez, destacó que en cacao se pasó de 2 a 4 canales de comercialización, se apoyó la participación en ferias, la elaboración de mapeos de sabores, y los procesos de certificación que dieron un impulso a diversificar los canales de comercialización. Garantizar la Seguridad Alimentaria SAN.
Asimismo, se promovió la producción de alimentos diversificados a través del establecimiento de 500 huertos familiares biointensivos con al menos seis tipos de vegetales, la diversificación de cultivos y la educación nutricional de las familias en escuelas de campo y capacitaciones permitieron a las familias mejorar el acceso a alimentos.