El primer partido de la final de la Liga Profesional, entre los Gigantes de Rivas y los Tigres de Chinandega, se llevó a cabo sin cumplir a cabalidad con el protocolo de salud contra el Covid-19, estipulado por el mismo organismo deportivo.
La ciudad de Chinandega se rindió a los pies del beisbol, el furor causado por ver a los Tigres en la final causó que los aficionados no acataran el protocolo de la LBPN contra el nuevo coronavirus. A la entrada del Estadio Efraín Tijerino Mazariego, el personal de la liga les explicaba a los fanáticos el uso obligatorio de la mascarilla, quienes luego de acceder al inmueble procedían a quitárselas o hacer mal uso de estas. Algunas personas sí las mantuvieron.
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Cabe mencionar que, para el inicio del partido, el presidente de la LBPN, Pancasán Arce, reiteró en la ceremonia previa al juego el uso obligatorio de las mascarillas. No obstante, la liga permitió la aglomeración y no destinó asientos vacíos para cumplir con el distanciamiento social; los espectadores no guardaban los dos metros requeridos.
Para este campeonato 2020-2021, la LBPN divulgó en el comunicado número 10 tras la cuarta reunión de equipos socios, que la prioridad era llevar a cabo el torneo “en las mejores condiciones posibles; extremando cuidados de salud de todos los involucrados mediante estrictos protocolos”.
Dichas medidas debían ser “de estricto cumplimiento por las franquicias participantes, fanáticos y todo personal involucrado en el desarrollo del Campeonato”, factor que se incumplió por parte de los fanáticos en la final. Asimismo, el distanciamiento social por parte de los organizadores no se tomó en cuenta.