2021: una tercera oportunidad para Nicaragua

Imaginar el futuro nunca ha sido fácil, pero hay poderosas razones que nos obligan a hablar del 2021: tenemos responsabilidad con las próximas generaciones, las cuales merecen un país viable con oportunidades, sin distinción de clase, género, raza, creencias religiosas o políticas.

La viabilidad y sobrevivencia de Nicaragua como nación, está en juego en las elecciones del próximo noviembre; otra vez la crueldad de una dictadura sangrienta nos presenta la tercera oportunidad de volver por una gran unidad nacional, como la de 1979 y la de 1990, tan necesarias para salir de las dictaduras. En virtud del calendario electoral establecido, tenemos dos posibilidades: una, rescatar la Nicaragua de todos con una victoria electoral aplastante que ponga fin al ciclo de avances democráticos con retrocesos dictatoriales. Las elecciones deben de ser legítimamente democráticas, libres, transparentes y observadas. Nicaragua deberá elegir, por mayoría indiscutible, un gobierno comprometido con los intereses nacionales y el bien común, por encima de intenciones partidarias o sectoriales.

Esta será la segunda transición hacia la democracia y debe caracterizarse por la reconstrucción de un Estado de Derecho con instituciones sólidas, desarrollo económico sostenible, un sistema judicial y policial que garantice la seguridad ciudadana, un Ejército nacional, pequeño y profesional. En síntesis, un país que recupere el orgullo por su sistema democrático, socialmente justo y multicultural como el que impulsamos con mi madre Violeta Chamorro a partir de 1990.

No obstante, solo será posible si ponemos en práctica las lecciones aprendidas de otras transiciones políticas.

Siempre recuerdo una histórica conferencia en los 90, aquí en Nicaragua, con el expresidente comunista de Polonia, general Wojciech Jaruzelski; el fundador del Movimiento Solidaridad de Polonia, el periodista Adam Michnik; el excomandante guerrillero salvadoreño Joaquín Villalobos, quien jugó un rol decisivo en los Acuerdos de Paz de El Salvador, y el expresidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, con su programa de mediación en el mundo.

Jaruzelski insistió en que “la tolerancia y las concesiones mutuas son indispensables”, Michnik definió la unidad como un “proceso en constante revolución pacífica, producto de convenios entre las partes” y Carter indicó que para consolidarlas hay que aprender “el arte de la búsqueda del consenso sabiendo que implica sacrificios para todos”.

Distintas experiencias llegando a una misma conclusión: la democracia y el desarrollo se logran cuando un pueblo deja los extremos, ejerce tolerancia y libera toda su creatividad para reconstruir un país incluyente. En esa línea no caben los extremismos ideológicos ni las trampas que socavan la unidad.

La otra cara de la moneda es la del continuismo ilegal y fraudulento. Este es el de la continuidad de la dictadura, la Nicaragua de solos Ortega, Murillo y su familia con sus ilusiones dinásticas; apoyados en lo único que todavía tienen, las fuerzas armadas para seguir en el poder absoluto, pero sin capacidad para gobernar ejerciendo una cruel represión con leyes inconstitucionales que intentan legalizar sus atropellos a los derechos humanos y la asfixia civil.

Personalmente confío en la sabiduría del pueblo, porque el nicaragüense comprende todo, intuye el engaño, encuentra con instinto infalible la autenticidad de sus líderes y no hay propaganda que lo confunda, ni regalos que lo compren. Por eso estoy convencida que en el 2021 vamos a unirnos con solidez para evitar el fraude, ganar las elecciones con amplia mayoría y terminar con la continuidad del orteguismo.

En aquella conferencia, Villalobos insistió en que “hay un momento en que el cambio se vuelve irreversible”. Tanto en 1979 como en 1990, las fuerzas extremas lo revirtieron. En materia de oportunidades, como dice el dicho “la tercera es la vencida”. Hagamos de las elecciones del 2021 un proceso definitivo para que este país, que es de todos “¡Vuelva a ser República!”, en democracia y libertad, irreversible para siempre.

La autora es periodista.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí